Violencia entre parlamentarios bolivianos por caso de Jeanine Áñez

Los enfrentamientos se derivaron por desacuerdos sobre los motivos verdaderos que desataron la crisis social y política en 2019
Violencia entre parlamentarios bolivianos

Los parlamentarios bolivianos protagonizaron una violenta e inaudita jornada al discutir en la Asamblea Legislativa el caso de la expresidente Jeanine Áñez, encarcelada desde el pasado mes de marzo por un supuesto golpe de Estado que los socialistas ahora que retomaron el poder se empeñan en hacer ver que existió, a pesar de las múltiples pruebas de que en ese momento se registró un vacío de poder debido a la renuncia de Evo Morales en medio de un escándalo por fraude en los comicios que recién se celebraban y que le avalaban para gobernar por cuarta vez consecutiva.

Dos congresistas bolivianos del oficialismo y la oposición perdieron el control y olvidaron donde se encontraban y pasaron de dirimir sus diferencias con palabras a las patadas y golpes con puños.

La violencia entre los parlamentarios bolivianos en plena sesión pública se produjo por desacuerdos referentes a los motivos principales que desataron la crisis política y social que atravesó el país en 2019.

Los socialistas aseguraron que el estallido social fue producto de un golpe de Estado, mientras que la oposición sostuvo que las manifestaciones fueron por fraude electoral, contexto ante el que Evo Morales, muy a su pesar y a su hambre por mantenerse en el poder por más tiempo, no tuvo más alternativa que renunciar, huir del país y así no rendirle cuentas a los ciudadanos por las irregularidades detectadas en los comicios, las cuales fueron denunciadas por la OEA.

Al respecto, Henry Montero, del partido Creemos, ofreció disculpas públicas por lo sucedido, al tiempo que pidió a las autoridades socialistas que respeten a la oposición de ese país.

No nos digan criminales, homicidas y no utilicen el dolor por los fallecidos”, expresó el dirigente.

El presidente socialista Luis Arce, acusa a Áñez de dar un golpe de Estado, señalamientos que han sido rechazados por la exmandataria, ya que cuando asumió el poder en noviembre de 2019 por sucesión constitucional, Evo Morales de manera pública había dejado su cuestionada reelección a la presidencia en medio de denuncias y protestas en su contra por fraude electoral.

Tras esa renuncia de Morales se registró una crisis institucional, porque el vicepresidente que debía asumir el cargo, también huyó con Evo para no responderle a la gente; luego los parlamentarios del partido de Morales que debían asumir el poder, no aparecieron; y en medio de esa compleja y confusa situación de vacío de poder, finalmente a Áñez, por el rol que tenía como parlamentaria, fue a quien le correspondió asumir la responsabilidad por mandato constitucional.

Áñez está en prisión preventiva desde marzo de este año, acusada de sedición, terrorismo y conspiración. Durante su detención no se le han encontrado pruebas en su contra.