Empresario venezolano en el anonimato compró edificio de Zara en Almería | THE LATAM POST

Empresario venezolano en el anonimato compró edificio de Zara en Almería

    Un movimiento financiero en tierras ibéricas encendió nuevamente las alarmas sobre otro posible...
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Un movimiento financiero en tierras ibéricas encendió nuevamente las alarmas sobre otro posible caso de fluctuaciones de capital proveniente de entramados de corrupción en Venezuela: un empresario anónimo, de quien solo se sabe que es de origen venezolano, habría adquirido un inmueble propiedad de la tienda Zara por la cifra de 6 millones de euros.

El diario La Voz de Almería reveló la información sobre la transacción que se habría realizado por el edificio donde hasta septiembre pasado funcionó la sucursal de la conocida compañía de modas.

En la negociación estuvieron involucrados los representantes de Pontegadea, la filial inversora de Amancio Ortega, y el  desconocido empresario.

Tampoco se tienen mayores certezas sobre los planes del nuevo dueño para el edificio que consta de tres plantas y está situado en la parte baja de la principal arteria comercial del centro de Almería.

Mientras Venezuela se encuentra sumida en la más rotunda debacle económica de su historia, el capital venezolano, tanto los de buenas procedencias como los obtenidos de manera irregular, sigue inundando los mercados financieros del mundo.

Tras conocerse sobre la transacción, las redes sociales se  encendieron con comentarios de múltiples usuarios, a los que les pareció extraño que no se pudiese conocer quién estaba detrás de la compra y el origen de los fondos.

Entre los beneficiarios de las recién amasadas fortunas de origen venezolano, en su mayoría, se encuentra personas cercanas (amigos, familiares, empleados, militares) al régimen de Nicolás Maduro y de su predecesor Hugo Chávez. Para la mayoría de ellos, el inmobiliario es el negocio preferido.

El medio alemán DW cita un estudio de la inmobiliaria Redpiso de 2018, que delata la opulenta presencia venezolana en este ramo en Madrid: para ese año los suramericanos estaban como los primeros en la adquisición extranjera de viviendas en la capital española, por encima de rusos y chinos. El precio medio que pagaban era de 565.000 euros por un departamento de 120 metros cuadrados en los distritos exclusivos.

Muy pocas familias españolas pueden permitirse costear una vivienda medio millón de euros y para el venezolano promedio es aún más infranqueable esta meta, a excepción de los llamados “bolichicos”, algunos con gran exposición mediática y vínculos tanto con el chavismo como con algunos líderes de la oposición.

Esta misma semana, según el diario español ABC, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional encontró indicios para sospechar que el piso de 1,8 millones de euros, propiedad Claudia Patricia Díaz, antigua enfermera de Hugo Chávez, presuntamente habría sido pagado con dinero proveniente de un supuesto soborno en el que presuntamente estaría involucrado el dueño del canal de noticias Globovisión en Venezuela, Raúl Gorrín, señalad de ser aliado del régimen.

Ahora corresponde las autoridades españolas deberán confirmar la legalidad del capital del inversionista venezolano, para avalar el movimiento económico y evitar así que se pudiese concretar otro caso de blanqueo de ,capitales.