La UE califica de preocupante detención de Jeanine Áñez en Bolivia

Los arrestos de Añez y sus exministros generaron una escalada de tensiones y polémica en el país andino
La detención contra la expresidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, generó inquietudes ante la comunidad internacional. La Unión Europea (UE) advirtió que seguirá de cerca los hechos que calificó de “preocupantes”.
“Estos son acontecimientos preocupantes que seguimos de cerca. Las denuncias vinculadas a los hechos de 2019 deben ser atendidas en el marco de un proceso judicial transparente y sin presiones políticas, con pleno respeto a la independencia de los poderes”, señaló el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell.

La UE espera que “las diferencias políticas se resuelvan mediante el diálogo y la reconciliación con el fin de preservar la estabilidad política y el respeto de los derechos humanos”.

El pasado sábado 13 de marzo la expresidenta interina del país fue detenida por el gobierno socialista de Luis Arce bajo acusaciones de “sedición, terrorismo y conspiración”.

Su arresto se produjo después de la aprehensión de los exministros transitorios Álvaro Coímbra, de Justicia, y Álvaro Rodrigo Guzmán, de Energía.

Como se recordará, luego de masivas protestas en todo el país en 2019, Evo Morales perdió el apoyo de los sindicatos, la policía y las Fuerzas Armadas y terminó por presentar su renuncia y huir del país para no enfrentar la justicia.

Por ello, Áñez, quien era la senadora a la que le correspondía la sucesión en vista de que ni el presiente ni su videpresidente estaban, asumió la presidencia de Bolivia en noviembre, cargo que ejerció hasta noviembre de 2020.

El gobierno socialista, que regresó al poder en octubre del año pasado en manos de Luis Arce, acusa al gobierno interino de Añez y a exlíderes policiales y militares de derrocar a Morales en 2019 en un supuesto Golpe de Estado.

La expresidente considera su detención como un acto de abuso y persecución política por parte de Arce.

La comunidad internacional ha salido a respaldar a Áñez, quien siguió los protocolos correspondientes cuando se presentó el vacío de poder con la renuncia de Morales y su vicepresidente.