Trump asegura que los demócratas siguen con una “caza de brujas” en su contra

Las acusaciones se centran fundamentalmente en los supuestos de que los ejecutivos de la Organización Trump recibieron apartamentos gratuitos, coches alquilados y otros beneficios
Fiscalía de Nueva York armó un gran jurado para investigar a Trump

Como una “caza de brujas” en su contra para obstaculizarle el camino en el mundo político, calificó el expresidente Donald Trump las acusaciones del fiscal del distrito de Manhattan, Cyrus Vance, en contra de la Organización Trump y algunos de sus directivos por presuntos delitos de fiscales.

“La caza de brujas política de los demócratas de izquierda radical, con Nueva York ahora asumiendo la tarea, continúa. ¡Está dividiendo a nuestro país como nunca antes!”, denunció el exmandatario en un comunicado al tener que enfrentar otra batalla judicial.

El miércoles un jurado investigador acusó a la organización del magnate y a su director financiero, Allen Weisselberg, por supuestos delitos fiscales, que incluyen hurto mayor, fraude, conspiración y falsificación de documentos como parte de una supuesta trama de más de 15 años para evadir impuestos.

Las acusaciones se centran fundamentalmente en los supuestos de que los ejecutivos de la Organización Trump recibieron apartamentos gratuitos, coches alquilados y otros beneficios sin mencionarlos debidamente en sus declaraciones de impuestos.

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El jueves, un día después de la imputación por un gran jurado, Weisselberg y representantes de la compañía comparecieron ante un juzgado de Manhattan y se declararon no culpables.

Hasta ahora el exmandatario no está imputado en esta causa, no obstante, analistas señalan que las acciones de los fiscales tendrían ese objetivo.

Weisselberg ha sido el empleado en el que Trump ha depositado su mayor confianza. Trabaja para la familia desde 1979, es el director financiero del consorcio y le dio tanta autoridad como a sus propios hijos.

“El señor Weisselberg luchará contra estos cargos en los tribunales”, indicaron los abogados del directivo de la empresa.

Un caso teñido de intereses políticos

Las acciones de los fiscales neoyorkinos se presentan en medio de un escenario lleno de intereses políticos y de una guerra declarada abiertamente entre Trump y los líderes del partido Demócrata.

El exmandatario, que siempre ha tenido una imagen polémica por manifestar sus opiniones sin tamizarlas, tiene enemigos en todos lados. En el propio partido Republicano tiene férreos detractores que no le perdonan ni el más mínimo error.

A principio de año estuvo enjuiciado por segunda vez durante su mandato y, aunque logró demostrar que le señalaban falsamente de haber promovido las violentas manifestaciones contra el Congreso de EEUU, durante varias semanas atravesó momentos de incertidumbre y tensión sobre su futuro.

Los Demócratas, que un poco más le acusan de ser el anticristo, no vieron cristalizado su sueño de inhabilitarle para la política, pero sí lograron darle certeros golpes bajo que le dejaron fuera de las redes sociales y que le impiden, incluso ahora, mantener una constante, abierta y cercana comunicación con los millones de seguidores que mantenía en diversas plataformas de social media.

En las televisoras también se generó un velado veto contra el exgobernante con el argumento de que sus palabras podían generar manifestaciones violentas contra la institucionalidad de Estados Unidos.

Trump abrió frentes en todas las direcciones durante años, precisamente por el tono de su discurso y por su forma de manifestar sus ideas, y justo al estar saliendo de su cargo, todos las facturas empezaron a ser cobradas.

El exmandatario ha negado las nuevas acusaciones y asegura que las investigaciones son parte de una persecución política por parte de fiscales demócratas.

La Organización Trump señaló que Weisselberg está siendo usado por los fiscales como un “peón” en un intento “por dañar al expresidente”.

“El fiscal del distrito está presentando una acusación criminal sobre compensaciones de empleados que ni el IRS (la autoridad fiscal estadounidense) ni otros fiscales pensarían nunca en presentar. Esto no es justicia, esto es política”, insistió la compañía.