TLP Ilustrado: El coronavirus deja mortandad de negocios y empleos
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La pandemia de coronavirus no solo ha dejado 2,2 millones de personas fallecidas, también ha causado una terrible mortandad de negocios y  empleos en el mundo, una realidad de la que aún no se han visto todas las consecuencias.

Al menos 255 millones de empleos desaparecieron con las quiebras de empresas, especialmente en el sector comercial. El daño es tan grave que esta pérdida representa un impacto cuatro veces mayor que el provocado por la crisis financiera mundial de 2009, según informó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La pérdida de ingresos provenientes del trabajo el pasado año fue de 8,3 %, equivalente a 3,7 billones de dólares, 4,4% del PIB mundial.

América Latina fue la zona más golpeada del mundo con 39 millones de empleos, de acuerdo con los cálculos de la OIT.

El sector comercial, con una inmensa capacidad de generación de puestos de empleo, ha sido el más afectado.

En cualquier ciudad o pueblo de todos los países del mundo pueden verse las terribles imágenes de calles completas con pequeñas tiendas cerradas por quiebra, miles de locales comerciales desocupados y millones de personas padeciendo sin la posibilidad de tener ingresos o conseguir una nueva oportunidad de trabajo.

Muchos de esos negocios ya no podrán resucitar cuando la vacuna sea aplicada masivamente y se termine el peligro que representa la COVD-19, sin embargo la capacidad de reinvención y desarrollo del ser humano es infinita y, aunque se demore un tiempo, la prosperidad volverá a llegar.

Tras esta experiencia, los nuevos negocios apostarán más a lo digital y la mayor oferta de empleos será para ocupar posiciones en esas áreas. A los que han quedado desempleados hoy en medio de la pandemia de coronavirus, les conviene centrarse en desarrollar nuevas habilidades y competencias en el ámbito digital para luego poder reinsertarse de manera exitosa en un mercado laboral que sin duda estará profundamente transformado.

Aún la historia se está escribiendo, pero hay que mirar las señales que nos van revelando cómo será el futuro post-COVID-19.

Redacción: Carola Briceño

Ilustración: Alejandro López