Trump acusó a la senadora de ser "un ser humano amargado y horrible"

Los republicanos apartaron este miércoles a la congresista Liz Cheney del liderazgo del partido en la Cámara de Representantes por su posición anti-Trump, medida con la que el exmandatario estadounidense se anota un nuevo triunfo en la lucha que mantiene dentro del partido contra quienes trataron de aniquilarlo del mundo político.

Tras la decisión, Donald Trump, con su peculiar estilo, no hizo esfuerzos por ser prudente y de inmediato aprovechó el momento para recordar lo que él y su equipo más cercano piensan de la senadora.

“Es un ser humano amargado y horrible”, sostuvo Trump.

También señaló a Cheney de belicista por el impulso de las guerras en Medio Oriente que su padre, Dick Cheney, promovió cuando era el vicepresidente estadounidense de la administración Bush.

Es una belicista cuya familia nos empujó estúpidamente a las desastrosas guerras sin fin de Medio Oriente, lastrando nuestros recursos y agotando a nuestras fuerzas armadas, afirmó el exmandatario, que espera verla pronto como comentarista de cadenas como CNN.

Los republicanos de la Cámara de Representantes votaron este miércoles a favor de apartar a Cheney por sus declaraciones en las que insiste en desmentir el fraude electoral que afirma Trump en las elecciones presidenciales de 2020.

Luego de la decisión de los republicanos, la congresista manifestó que hará lo imposible para que el expresidente no se acerque más al despacho Oval de la Casa Blanca.

Voy a hacer lo que esté en mis manos para asegurarme que el expresidente no vuelva a acercarse nunca más (al poder), afirmó Cheney a los periodistas en el Congreso, tras la decisión.

Los republicanos argumentaron que su decisión es debido a que actúan a favor de la unidad del partido.

Elise Stefanik podría sustituir a Cheney, pero antes de que los republicanos programen una votación para el nuevo puesto, deben garantizarse que el nuevo reemplazo sea lo suficientemente conservadora, reseñó la prensa estadounidense.