Piñera vs. venezolanos

Piñera vs venezolanos

Suena de terror. ¿Quién pudiese estar en contra de una persona que dejó sus huellas y sus sueños en su país de origen, al tener que salir para cubrir, al menos, sus necesidades más básicas, y empezar de cero en un nuevo país, con un futuro incierto?

Suena de terror ¿Quién pudiese estar en contra de una persona que dejó sus huellas y sus sueños en su país de origen, al tener que salir para cubrir, al menos, sus necesidades más básicas, y empezar de cero en un nuevo país, con un futuro incierto? o más aterrador aún, ¿quién pudiese estar en contra de una madre y sus hijos que salieron huyendo del hambre que los acompañaba noche tras noche junto a la temible oscuridad que se hacía presente con constancia y apego?

Desgraciadamente y aunque se lea como una bajeza moral y digno de un ser sin la más mínima compasión, ese ser es real; y no sólo existe, ese ser tiene poder, el suficiente para expulsarlos de un país sin la más mínima consideración.

Piñera se apellida y responde al nombre de Sebastián. Habita en el cono sur y gobierna una región. Para ser sincero, es querido por unos pocos, sólo algunos aduladores, pero en su mayoría le reprochan, y no es para menos… ¿quién puede estar a su favor? sólo un ser sin el más mínimo sentido de compasión para con los que más le necesitan.

Pero, supongamos que el motivo principal de su bajeza sea la “protección a los suyos”, como me he cansado de leer por ahí; me pregunto, ¿protección contra quiénes? ¿qué riesgo puede significar un joven que va dispuesto a trabajar honradamente? o ¿qué riesgo puede significar una madre que día tras día es capaz de levantarse muy temprano para ir a trabajar en condiciones pocos favorables, pero con la frente en alto y la necesidad de mantener a sus hijos, ofreciéndoles una vida un poco mejor de la que tenían en su país de origen?

¿El riesgo lo representa un trabajador padre de familia que no logró emitir en su país de origen un pasaporte que cuesta el equivalente a casi 200 salarios mínimos, siendo uno de los más costosos del planeta y por ende, no tuvo más alternativa que ingresar por vías no regulares? ¿o tal vez el riesgo está en el dinero que se debe gastar para mantenerlos, aunque diversas organizaciones hayan aportado una enorme cantidad de recursos precisamente para esta tarea humanitaria y para apoyarlos además en su regularización?

Que alguien me ayude a entender, porque sinceramente no veo el riesgo. Lo único que veo es burla hacia los desplazados venezolanos y falta de compasión, la misma falta de compasión que veo en los responsables de esta crisis migratoria.

Burla, mucha burla… no dejo de recordarme de aquella “visa de responsabilidad democrática” que prometió hace unos años y que sólo la otorgó a poco más del 25% de toda la población que la requería.

La misma burla que observo cuando miles de compatriotas tienen meses esperando, con ansias, una regularización que no termina de llegar.

No hay palabras para definir todo esto… más que ¡rabia!.

Al venezolano le tocó enfrentar regímenes autoritarios, no sólo en su país, sino también, fuera de nuestras fronteras.

Si antes éramos fuertes, el destino nos quiso hacer aún más fuertes ¡con temple de acero y no me caben dudas de esto! Mientras tanto, esperemos con ansias la mejoría de la situación, sigamos resistiendo y preparémonos para el futuro, uno muy prometedor, preparémonos no para tomar la venganza como un arma, si no la justicia.