Alexei Navalny inicia huelga de hambre en cárcel rusa

El líder opositor Alexei Navalny comienza una nueva acción de protesta tras las rejas de la cárcel Pokrov, una huelga de hambre para denunciar falta de acceso a cuidados médicos

Alexei Navalny anunció este miércoles que mediante esta huelga de hambre busca denunciar también las torturas “mediante la privación del sueño” a las que está siendo sometido.

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El opositor, que debe cumplir dos años y medio de cárcel, ya había denunciado la pasada semana que las autoridades carcelarias han ignorado sus insistentes peticiones de ser examinado por un médico independiente de un “agudo dolor en la espalda”, que se ha extendido a la pierna derecha y le impide andar.

Tengo derecho a llamar a un médico y obtener medicamentos. No me dan ni lo uno ni lo otro. El dolor de espalda se ha trasladado a la pierna. Las áreas de la pierna derecha y ahora la izquierda han perdido sensibilidad. Bromas aparte, pero esto ya es molesto”, reiteró este miércoles.

Miembros del Patronato Social de Presos visitaron el pasado fin de semana a Navalny y concluyeron que el opositor “camina sin ayuda”, aunque establecieron que “le duele la pierna” y confirmaron que les pidió ayuda para recibir inyecciones “a fin de aliviar el dolor”.

El lunes, Navalny también informó en las redes sociales de que ha recibido ya diez amonestaciones desde que fuera enviado hace más de un mes a la región de Vladímir, primero a una prisión preventiva y después a un centro penitenciario. Dichas amonestaciones podrían suponer el encierro del opositor en una celda de castigo.

Su inmediata asistencia solicitaron al Kremlin unos 500 médicos

La huelga de hambre de Navalny llega un día después que unos 500 médicos firmaran una petición en la que demandan al Kremlin y a los servicios penitenciarios la inmediata asistencia médica al líder opositor ruso.

Los médicos consideraron que las autoridades deben “crear las condiciones para la normalización del estado de salud de Navalny” y opinaron que el empeoramiento de la salud del opositor puede deberse “tanto a complicaciones por el envenenamiento (con el agente químico Novichok) ocurrido en agosto pasado como a nuevas enfermedades en el marco de un proceso de rehabilitación inacabado”.

Existe la posibilidad de que, dejando al paciente, en dicho caso, sin ayuda, incluso quirúrgica, puede conducir al desarrollo de secuelas graves, lo que incluiría la pérdida irreversible, parcial o total, de las funciones de las extremidades inferiores”, advirtieron los médicos.

La petición destaca que “dejar a una persona que sufre un dolor agudo y que se encuentra entre rejas sin apropiadas medidas anestésicas puede representar no solo una violación de sus derechos sino, directamente, tortura”.

Los médicos, que también consideran que Navalny no debería estar en prisión, solicitaron por “motivos humanitarios” que el opositor pueda ser examinado por un médico de su confianza y recomendaron también la presencia de especialistas alemanes de la clínica Charité de Berlín que trataron al político en agosto.