Murió otro caminante venezolano en la frontera de Bolivia-Chile

Por Adriangela Alvarez
El altiplano cobra otra vida venezolana que huye de la dictadura chavista

Murió otro ciudadano venezolano que intentaba ingresar a Chile desde la frontera con Bolivia. Este sería el migrante número once que fallece este año en esa complicada zona fronteriza.

Los migrantes avanzan a pie desde Bolivia por el altiplano, sometiéndose al invierno y exponiéndose a las bajas temperaturas, todo con el objetivo de llegar a Chile e intentar obtener un trabajo que les ayude a subsistir.

Edgar Molina, de 56 años, falleció tras perder el conocimiento. El hombre viajaba junto a su esposa, Rita Monteverde de Molina, también de nacionalidad venezolana, por el altiplano, a más de 3.600 metros de altitud.

Monteverde explicó a los médicos que su esposo había presentado síntomas de fiebre, dolor de cabeza y calambres antes de perder el conocimiento, por lo que se le realizará a la mujer una prueba de antígenos para verificar si se trata de COVID-19.

La muerte de Molina se produce en medio de un aumento de migrantes, quienes ingresan de manera clandestina debido a que Chile mantiene sus fronteras cerradas para todo aquel que no sea nacionalizado. Aunado a esto, las autoridades exigen visa a los venezolanos para ingresar al país.

La gran mayoría de los migrantes que cruzan a diario de manera ilegal son venezolanos que huyen de la miseria ocasionada por el socialismo en Venezuela. A pesar de las restricciones y las duras medidas hacia la migración irregular, a Chile no paran de llegar venezolanos en busca de refugio.

A inicio de este año se registró una tensa situación en el poblado fronterizo de Colchane, en Tarapacá, cuando  centenares de migrantes llegaron al lugar tras largos trayectos a pie, incluso desde Venezuela, afectando su salud debido a las bajas temperaturas.

La cantidad de migrantes afectados de salud terminó colapsando el único centro asistencial del poblado, lo cual generó la molestia y protestas de los colchanenses.

Migrantes sometidos a diversos escenarios

Las autoridades chilenas tienen un registro donde afirman que solo en el mes de agosto han ingresado 331 extranjeros, de los cuales 260 son venezolanos, el resto son de nacionalidad boliviana, peruana y colombiana.

Los migrantes  se enfrentan a decenas de desafíos y verdaderos peligros durante la travesía, ya que pueden ser víctimas de bandas dedicadas al tráfico de personas que operan en las fronteras y cobran hasta 200 dólares para ingresar de manera ilegal a las personas.

Tras la llegada masiva de migrantes a Chile el gobierno ha realizado varios procesos de expulsión, acción que ha sido criticada y rechazada por defensores de derechos humanos y por la ONU.

Los venezolanos se han  convertido en los migrantes más numerosos que existen en este país suramericano, pues las autoridades tienen un registro de 455.000 personas.

TE PODRÍA INTERESAR