Más de 1.000 migrantes haitianos, cubanos y africanos varados en playa de Colombia | THE LATAM POST

Más de 1.000 migrantes haitianos, cubanos y africanos varados en playa de Colombia

  Sumidos en la desesperación y acosados por el hambre, más de 1.000 migrantes haitianos,...
Migrantes varados en Necocli

 

Sumidos en la desesperación y acosados por el hambre, más de 1.000 migrantes haitianos, cubanos y africanos permanecen varados desde hace más de 20 días en el noreste de Colombia.

Las playas de Necoclí, que hasta hace un par de años lucían como un paraíso turístico para propios y extraños, hoy se muestran como el más desolador escenario de la anarquía y el hambre que para muchos ha traído consigo la pandemia de la COVID-19.

¿La razón? Colombia, que desde hace varios años es un eslabón importante de una de las rutas de países de tránsito del flujo migratorio irregular, se vio obligada a cerrar sus fronteras para mitigar la propagación del virus que hoy mantiene en vilo a toda la humanidad.

Alojados en campamentos donde carecen de las más mínimas condiciones de higiene y salubridad, los migrantes esperan que las autoridades los autoricen para atravesar el peligroso golfo de Urabá y llegar al poblado de Acandí, donde se niegan a recibirlos.

Estos son unos puntos de una ruta que lleva finalmente a Estados Unidos.

En riesgo sanitario

Los países más deprimidos de la región suelen aportar la cantidad más importante de migrantes, pero desde naciones de África y Asia también llega un caudal importante de personas que lo logran pasando a través de terceros países, como Egipto o Francia y de allí a Brasil o Ecuador y finalmente a Colombia, para continuar su recorrido.

En ese contexto arriban a Necoclí y toda la frontera noreste de Colombia ciudadanos procedentes de tierras tan lejanas como Burkina Faso, Senegal, Ghana, Camerún, Congo, Guinea y Somalia, de acuerdo con información manejada por las autoridades locales.

El alcalde del municipio de Necoclí, Jorge Tobón Castro, emitió una alerta relacionada con la situación de los migrantes, a quienes los recursos económicos se les están terminando al estar tantos días varados. “Ya no tienen plata y están aguantando hambre”, dijo.

“Esta mañana se nos presentaron varios migrantes en la alcaldía y llevaron a unos niños con problemas de salud. Los llevamos al hospital y allá los atendieron. Los niños están comiendo muy poco porque no tienen recursos para comprar alimentos”, agregó el alcalde.

Por su parte, el alcalde de Acandí, Alexander Murillo, aclara que si los migrantes llegaran a quedarse varados en su municipio, el cual es aún más pequeño que Necoclí, constituiría un “riesgo de salud” para sus habitantes debido a la pandemia.

El mismo Tobón Castro confirmó que ya los contagios por la COVID-19 se han disparado en la zona y le preocupa que las condiciones de las personas en tránsito puedan generar una mayor propagación del virus.