El millonario gasto del régimen de Maduro para evitar sanciones | THE LATAM POST

El millonario gasto del régimen de Maduro para evitar sanciones

    Mientras los venezolanos se hunden en la pobreza y no tienen ni siquiera...
Contratos millonarios pagó el régimen para evitar sanciones

 

 

Mientras los venezolanos se hunden en la pobreza y no tienen ni siquiera para comer tres veces al día, el régimen de Nicolás Maduro contrató servicios de abogados en EEUU por más de 56 millones de dólares para supuestamente tratar de disuadir al gobierno de Donald Trump de imponer sanciones contra la dictadura.

Las contrataciones, realizadas a través de subsidiarias estadounidenses de la estatal venezolana PDVSA, datan de 2016-2018, pero sólo hasta ahora, por declaración oficial de la empresa -que ha pasado a manos de la administración del gobierno interino de Juan Guaidó- se conocen nuevos detalles sobre los montos y parte de los involucrados en estos hechos.

Una prominente abogado de Washington, donante del Partido Demócrata, y un excongresista  republicano del sur de la Florida son dos de las figuras que destacan en esta historia de transferencia de millones de dólares sin que los venezolanos, sumidos en un 96% de pobreza, tuvieran ningún conocimiento de esos impresionantes gastos extraordinarios.

La reveladora declaración

Las más reciente revelaciones han sido hechas por Foreign Lobby Report, un medio estadounidense especializado en información sobre cabildeo en EEUU que destapó la caja de pandora al informar de una declaración hecha el pasado 31 de diciembre ante el Registro de Agentes Extranjeros (FARA)  sobre las operaciones de la empresa PDV USA.

El documento, firmado por Elio Tortolero -quien fue designado el 13 de febrero de 2019 por la Asamblea Nacional reconocida internacionalmente como legítima-, ha sido una confirmación de las primeras informaciones que se conocieron en 2020 sobre contratos pactados cuando la empresa era dirigida por el chavismo.

Acuerdos con destacadas figuras vinculadas a las relaciones y gestiones en torno al poder de EEUU, que podían ayudar a que el régimen se sostuviera en el mando.

Declaración PDV USA ante registro FARA

Declaración PDV USA ante registro FARA

El escándalo inicial

En mayo de 2020, la PDVSA chavista sorprendió con una demanda contra el excongresista cubano-americano David Rivera, quien tiene la empresa Interamerican Consulting, por incumplimiento de contrato, quedando en evidencia que existía una relación privada, a pesar de las posturas opuestas en público.

La acción legal también reveló que los montos pactados por el servicio del exparlamentario alcanzaban los $50 millones, unos $17 por mes.

La PDVSA bajo el control de Maduro alegó que en 2017, cuando estaban al borde de la quiebra, necesitaban contratar a personas que les ayudarán a mejorar sus relaciones con los actores de la política estadounidense y que por ello establecieron el acuerdo de servicios con Rivera.

El congresista, al que finalmente se le cancelaron 15 millones de dólares, solo habría entregado dos reportes de cinco páginas con información que a los chavistas les resultó de poca utilidad.

“No realizó ningún servicio significativo bajo el acuerdo, y definitivamente no llevó a cabo el nivel de servicios que podría razonablemente esperarse por un pago de 17 millones al mes”, señalaban en la demanda.

Este escándalo del chavismo tratando de recuperar los 15 millones pagados al excongresista republicano, activó de inmediato a los representantes de Guaidó en PDV USA -que ya estaban a cargo de la empresa-, y anunciaron que  también estaban ejerciendo acciones legales contra Rivera por ser los legítimos representantes del estado venezolano.

Los movimientos de PDV USA
Los movimientos reportados de PDV USA

 

 

«Tras la investigación, tenemos suficientes evidencias para afirmar que, a pesar de no haber hecho ningún trabajo justificable, la PDVSA controlada por Maduro le pagó 15 millones de dólares a Rivera, de un contrato por 50 millones”, dijo la embajada de Venezuela en EEUU a la Voz de América.

Otros $3 millones destinados a abogados

Después del escandalo inicial no se había conocido mayores detalles sobre este caso hasta que justo esta semana la agencia estadounidense de noticias Associate Press (AP) lanzó un reportaje señalando las relaciones de PDV USA con la reconocida abogado Marcia Wiss.

La PDVSA chavista contrató por $6 millones a la firma de abogados Wiss & Partners en marzo de 2017.  Este fichaje habría sido clave para el régimen, pues con la llegada al poder de Donald Trump -su abierto y declarado enemigo-, la dictadura de Maduro sabía que le vendrían momentos duros.

 

PDV USA paga a firma de abogados de Wiss
PDV USA paga a firma de abogados de Wiss

 

Wiss, quien es donante del Partido Demócrata, en el pasado ya habría tenido vínculos con PDVSA, pues antes de fundar su propia firma había estado trabajando para otra empresa de abogados  que prestaba servicios a la estatal, reveló AP.

Aunque a Wiss no se le habría pagado la totalidad de lo pactado, sí habría recibido unos $3 millones entre marzo de 2017 y marzo de 2018, divididos en pagos de 250.000 dólares.

La abogado, que no se habría registrado nunca como agente extranjero en territorio estadounidense, negó haber realizado labores de cabildeo bajo ese contrato y aseguró que nunca cobró ni recibió pagos de PDVSA ni de nadie no relacionado con Estados Unidos.

Según AP, Wiss habría viajado Caracas a reunirse con la entonces canciller Delcy Rodríguez. Del encuentro referido por la agencia de noticias, hasta ahora no se ha filtrado más información a la prensa.

La nueva directiva del gobierno interino en PDV USA aseguró que no se encuentra al tanto del «alcance total del trabajo legal que Wiss podría haber realizado bajo el contrato».

Pagos millonarios también en publicidad

Además de los servicios solicitados a Rivera y a Wiss,  la administración chavista estableció contratos con la empresa Caribbean Style,  la cual se encargó de pautar avisos en dos de los más importantes medios estadounidenses: el New York Times y el Washington Post.

Más de 600.000 dólares se pagaron por cuatro anuncios publicitarios en EEUU justo en medio de una crisis de salud y desnutrición infantil sin precedentes en la historia de Venezuela.

 

  • 17 de marzo de 2015: Una página de $ 175,000 en el NYT. Título:  “Venezuela no es una amenaza”, con el estilo de una carta al pueblo de Estados Unidos y firmada por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
  • 9 de septiembre de 2015: Un página de 175.000 dólares otra vez en el NYT. Título:  “La verdad sobre la situación fronteriza entre Venezuela y Colombia”
  • 26 de mayo de 2016: Una página de 100.000 dólares en el Wapo. Se trataba de una declaración de la organización intergubernamental Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) expresando “solidaridad sincera con el presidente Nicolás Maduro y su gente»
  • 22 de febrero de 2017: Una página nuevamente en el NYT  por  175.000 dólares. En esta ocasión se trata de una carta del vicepresidente Tareck El Aissami al secretario del Tesoro de Estados Unidos, en respuesta a la decisión de sancionarle por tráfico de drogas.

En la época de los cuantiosos pagos en publicidad, cuando Venezuela no tenía aún sanciones, el país se estremeció con la noticia de la muerte del niño Oliver Sánchez, quien tenía cáncer y protestó en diversas ocasiones en las calles de Caracas contra la escasez de medicamentos.

 

 

Tal como le pasó a Oliver,  otros centenares de niños fallecieron. 2016 fue un año negro, un año con una verdadera mortandad de niños por la grave crisis económica causada por las políticas chavista.

«194 niños mueren a la semana, a razón de 28 por días», informó en aquel momento la diputada opositora Karina Salanova.

 

La terrible cifra que causaba escalofrío y terror y que motivaba a cualquiera a hacer todo lo que podía para parar la mortandad, no fue suficiente para conmover al chavismo y hacer que usaran todos los recursos públicos disponibles para salvar la vida de los ciudadanos.

En 2017, el mismo año en el que se empezaba a conocer la versión de que el régimen de Maduro destinó más de medio millón de dólares en cuatro avisos publicitarios, la crisis de salud y alimentación en Venezuela se había profundizado. Niños y ancianos literalmente morían del hambre (o a consecuencia de ella) y millones de venezolanos empezaban a huir caminando a otros países latinoamericanos para tratar de salvarse del holocausto chavista.

La crisis ya era de tal dimensión en ese momento que la destacada nutricionista venezolana Susanna Rafalli, reconocida mundialmente por su trabajo contra la desnutrición en el mundo, alertó que 9  de cada 10 hogares con niños no podían cubrir el costo de sus comidas diarias. 

Ese año hasta los seguidores del chavismo también comenzaban a comprender la grave situación económica a la que les había llevado el socialismo y las nefastas consecuencias que eran imposibles de eludir.

En ese contexto de país fue que PDV USA destinó los fondos al pago de publicidad y decidió pactar los millonarios contratos. Para sostenerse en el poder sí había los recursos suficientes: para salvar a los venezolanos, no.

“El contenido provenezolano y contrario a las sanciones de Estados Unidos de estos anuncios sugieren que buscaban influir en la perspectiva del gobierno de Estados Unidos o de la población estadounidense sobre las sanciones a Venezuela”, señaló PDV USA en su documento, fechado el 31 de diciembre, según refirió la agencia AP.

Pero la empresa que se encargó de la publicidad no era la primera vez que era mencionada por estar involucrada en presuntos casos de manejos irregulares vinculados con el régimen de Maduro.

En 2011 ya era referida por diversas personalidades del mundo petrolero, quienes alertaban de extraños hechos en CITGO y pedían que la investigaran a fondo.

En esa ocasión señalaban que la empresa supuestamente era la encargada de la logística de diversos envíos que necesitaba hacer la Fundación Simón Bolívar de CITGO, y que estas operaciones tenia elevados montos que se erogaban «independientemente de si los gastos se ejecutaban o no».

La empresa, de  acuerdo con un trabajo de investigación de la periodista venezolana Maibort Petit, hasta habría sido la encargada de una de las compras de las medicinas que necesitaba el fallecido dictador Hugo Chávez cuando estaba enfermo.
Por ese servicio le habrían cancelado a Caribbean Style un millón de dólares por gastos de logística. El pago fue hecho por adelantado.

Sólo ejecutaron $20 millones

A pesar de que los contratos establecidos por PDV USA para mejorar la reputación del régimen superaban los 56 millones, sólo se habrían ejecutado unos 20 millones entre 2015 y 2017.

En ese período, además, la empresa petrolera venezolana envío a su subsidiaria 89 millones de dólares destinados a pagar a proveedores con sede en Estados Unidos.

La empresa, además, tendría la responsabilidad de hacer aportes a organizaciones como las federaciones venezolanas de béisbol y fútbol, de lo que hoy no se tiene detalles.