Los 7 errores más comunes a la hora de emprender

Los 7 errores más comunes a la hora de emprender

A la hora de emprender, si no tienes la experiencia y no cuentas con los apoyos correctos, esas debilidades pueden llevar la iniciativa al fracaso
A la hora de emprender, si no tienes la experiencia y no cuentas con los apoyos correctos, esas debilidades pueden llevar la iniciativa al fracaso

Emprender es una frase que a algunos les asusta, ya que significa dejar la comodidad de un trabajo estable con su quince y último para pasar a asumir la responsabilidad de generar ingresos con un proyecto o negocio, del que no se tiene la certeza que todo funcione bien.

Al emprender se corren riesgos y en algunos casos es inevitable que se presenten pequeños desafíos; en otros casos hay situaciones que se pueden convertir en errores garrafales y que pueden mandar directo al fracaso el emprendimiento.

Se puede tener el capital y la disposición, pero si no tienes la experiencia y no cuentas con los apoyos correctos, puede que esas debilidades lleven el emprendimiento al fracaso.

Por ello, en este artículo The Latam Post te traemos los siete errores más comunes que se cometen la hora de emprender un negocio o proyecto, para que se tengan en cuenta. A continuación los desglosáremos:

 

  1. No conocer el mercado en el cual vas a estar ofreciendo tu producto.

 

Este es uno de los errores más comunes que se comete a la hora de emprender. El mercado es el factor que va a determinar el éxito o fracaso del emprendimiento.

Se debe tener muy presente que el producto o servicio que se vaya a ofrecer se adapte a las necesidades de los clientes, no porque a uno le guste o le solucione el problema.

En este punto también se incluye no conocer lo que ofrece la competencia y no hacer un estudio de mercado.

  1. Mala elección de los socios

 

Una mala elección de las personas con las cuales nos vamos a asociar para llevar a la realidad el proyecto que se tenía en mente es otro de los errores más comunes que se comenten.

Ya que muchas veces se incluye a personas que pertenece a nuestro círculo más cercano, como familiares o amigos, pero esto no garantiza que sean los ideales para poner en marcha nuestro proyecto.

La empresa es como un matrimonio, para que todo funcione bien debe haber química y tener claro a donde se quiere llegar, por eso a la hora de buscar socios debemos basarnos en criterios profesionales y no en los personales.

  1. Obligaciones que se debe tener en cuenta

Poner andar un negocio tiene sus ventajas, pero hay algo que se olvida y son las obligaciones que ello implica y que se debe tener en cuenta.

Como sujeto jurídico, toda empresa, por muy pequeña que sea, se rige por una enorme cantidad de leyes y normas para su funcionamiento. Por eso antes de ponerla en marcha se debe investigar todos los trámites que se deben hacer y buscar asesoría de un abogado.

Muchas veces por desconocimiento se incumple con la norma establecida para las empresas, lo cual trae como consecuencia multas, recargos y en los casos más graves, suspensión de las actividades.

  1. No hacerle seguimiento a los clientes

Los clientes son fundamentales para que el proyecto se mantenga, pero muchas veces los emprendedores se concentran más en captar nuevos clientes en vez de hacerle seguimiento a los que ya han comprado una primera vez.

También algunos dedican más tiempo en vender un proyecto ante posibles inversores en busca de capital, en vez de desarrollar las condiciones óptimas para los posibles clientes.

Hay que fidelizar los clientes ya adquiridos, eso es más económicos que conquistar nuevos.

  1. No contar con el talento adecuado

Para que tu negocio o emprendimiento tenga éxito es imprescindible contar con personal que sepa de la materia, no solamente los socios, si no lo que trabajan contigo.

Por ello es muy importante cuidar al equipo y su talento con el objetivo de que permanezcan en la empresa y ayude a que esta crezca, aunque haya que invertir un poco más.

El error es confiar en nuestro olfato como emprendedores novatos para escoger a las personas que ocuparan puestos claves en la organización.

  1. Caer en deudas que no pueda pagar el negocio

A veces buscando recursos para poner en marcha una empresa, nos endeudamos a tal punto que nos terminan asfixiándonos.

La gran parte de los emprendedores financia el proyecto de sus propios bolsillos, otros piden ayuda a familiares y unos cuanto solicitan prestamos al banco.

A esta última opción hay que prestarle mucha atención, pues si los recursos ajenos superan el 40% de la inversión total, el préstamo puede tornarse impagable, sobre todo cuando se está en proceso de crecimiento y surgen gastos por imprevistos.

  1. No tener un plan de negocios

Antes de poner en funcionamiento un negocio, se debe establecer guías de acción para disminuir debilidades, mantener sus fortalezas, aprovechar al máximo las oportunidades y minimizar los riesgos y evaluar la vialidad del proyecto.

Lo mencionado anteriormente, se tiene en cuenta solo cuando se está empezando y luego se olvida, lo que puede traer como consecuencia que una crisis económica lleve a la quiebra al negocio.


Y una extra que les damos; nunca, pero nunca mezclar gastos personales con los del negocio, ya que esto genera descontrol y dificultad para evaluar la rentabilidad del negocio.

Es importante que a la hora de arrancar un proyecto, empresa o emprendimiento tener en cuenta estas recomendaciones para no caer en errores y tener éxito.