Según el gobierno colombiano, la indulgencia que ha mostrado el régimen de Maduro frente a las guerrillas de Colombia terminó por convertirse en una férrea sospecha de complicidad con estos grupos irregulares, una hipótesis que tiene certezas e inconsistencias y que atiza la animosidad entre estas naciones vecinas.

De guerrilleros a insurgentes políticos

Cuando en 2008 las llamadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) eran catalogadas por casi todo el mundo como una organización criminal, el fallecido presidente Hugo Chávez dejó perplejos a todos, diciendo que estos grupos no eran terroristas, sino insurgentes políticos que merecían reconocimiento.

Desde ese momento el acercamiento entre el chavismo y los insurgentes, incluyendo al Ejército de Liberación Nacional (ELN), fue consolidándose, al punto de que los sublevados encontraron en Venezuela un apoyo ideológico que les brindaba legitimidad y que los empujó a una pacificación que fue rubricada por las FARC.

Pero, con las reiteradas acciones de incumplimiento de los acuerdos de paz en Colombia y un rearme anunciado por las disidencias de las FARC, se reactivó la búsqueda de guerrilleros y ahora, más que nunca, el gobierno colombiano denuncia que están bajo el cobijo de la llamada revolución bolivariana, en territorio venezolano.

Las pruebas que respaldan posición de Duque

La prueba más reciente se hizo viral a través de un video que compartió por las redes sociales el diputado venezolano Tomás Guanipa, en donde se observa a un hombre armado que se identifica como guerrillero, ante la mirada de miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela (FANB).

Aunque, cuando el video termina, el sujeto parece que se retira sin ser detenido, el dirigente chavista Diosdado Cabello aseguró días más tarde, que el video era de vieja data y que el guerrillero había sido dado de baja en un enfrentamiento con las FANB. Una aseveración que no se ha podido comprobar.

El régimen de Maduro nunca informó de ese operativo que ocurrió “hace como dos meses”, según Cabello.

En este video, el presunto guerrillero expresa que cuando Maduro diga: «La guerrilla que se vaya de Venezuela, nos vamos”, a la vez que manifiesta un desafío de que si los militares venezolanos quieren dispararle que lo hagan, pero que él no va a deponer las armas.

Una bienvenida histórica a las armas

Maduro, contrario a exigirle a la guerrilla colombiana que se vaya del territorio venezolano, dijo en julio de 2019 que las FARC “es bienvenida a Venezuela cuando quiera venir”, una invitación que extendió a Jesús Santrich e Iván Márquez, dos “líderes de paz”, pero que Colombia hoy busca por narcotráfico y terrorismo.

La invitación se produjo en el segundo semestre de 2019, justo cuando Santrich, prófugo de la justicia, y Márquez, de quienes se dice se encuentran en Venezuela, estaban por anunciar el rearme de la guerrilla, alegando que el Estado colombiano no había respetado los términos en que se firmó la paz.

Desde entonces, según investigaciones realizadas por la inteligencia colombiana es innegable la presencia de estos grupos irregulares en Venezuela y el gobierno de Iván Duque asegura tener “información exacta de los movimientos y de los campamentos donde se ubican estos disidentes”.

Esta aseveración es respaldada por Fundaredes, una ONG venezolana que publicó un informe en el que denuncia la presencia de guerrilleros colombianos en al menos 12 de las 23 entidades federales del país, y pone como ejemplo al estado Apure, donde estos grupos tienen “control total de poblaciones rurales”.

Tensión en la frontera

La tensión ha sido creciente y más aún con las reiteradas denuncias de ONG y pobladores de los pueblos fronterizos que manifiestan que estos grupos guerrilleros han desplazado a las Fuerzas Armadas de Venezuela, imponiendo su ley.

Como respuesta Maduro ha manifestado, haciendo alusión al presidente colombiano, Iván Duque: “Le he dicho a la FANB (…) que limpie los cañones de nuestros fusiles para contestarle en el plano que tenemos que contestarle si se atreve a violar la soberanía de Venezuela, si se atreve a tocar un milímetro de territorio venezolano”.

Por su parte, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, y una decena de jefes militares cerraron filas en torno a Maduro al subrayar que cualquier intento de violación a la integridad territorial, “bien sea convencional o encubierto, tendrá una reacción contundente”.

A juicio del alto mando militar de Venezuela, Colombia ha mostrado “una actitud agresiva, cuyas acciones bien podrían considerarse como actos de guerra”, o al menos así lo expresó un comunicado del ministerio de Defensa del régimen. Clic para tuitear

En el texto, leído, firmado y transmitido por la televisora gubernamental, VTV Padrino, tilda de “tendenciosamente falsos” todos los reportajes acerca de una supuesta protección gubernamental a la operación guerrillera en Venezuela.

Frente a estos señalamientos, el ministro destacó que bajo ninguna circunstancia, “auspicia o tolera la presencia de grupos armados en el espacio geográfico venezolano, sea cual sea su naturaleza o nacionalidad”.

Además, Padrino sentenció en dicho texto que si son detectados guerrilleros del ELN o disidentes de las FARC en suelo venezolano “serán neutralizados o expulsados”.

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