Florentino Pérez insiste con su proyecto de la Superliga

El creador de la Superliga, Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, el todopoderoso líder del conjunto merengue durante más de 20 años, desafió a las ligas de fútbol más poderosas del planeta. Su Superliga sacudió los cimientos de los más sólidos estadios de viejo continente y por lo menos, hasta ahora, está perdiendo por goleada.

Pérez es el Real Madrid, el galáctico mayor, el estratega, el genio del marketing deportivo que llevó al Real Madrid a ser una marca de miles de millones de dólares, la sangre merengue recorre sus venas.

Con Florentino, la marca del Madrid en las redes sociales ha alcanzado un valor de 1.700 millones de euros gracias a sus 25 millones de seguidores en twitter, a los 51 millones que tiene en Instagram y a los más de 10 millones que tiene en Facebook.

En total, el Real Madrid acumula 86 millones de seguidores en las tres principales redes sociales que existen en el mundo. Clic para tuitear

Según estos números, producto de un estudio realizado por la empresa MVPindex, el Real Madrid dobla en la red social Instagram a equipos tan importantes de la NBA como los Golden State Warriors o los New England Patriots de la NFL.

Según esta empresa, el valor del Madrid en las redes sociales ha subido hasta los 1.700 millones de dólares y el valor total del club como marca supera ya los 3.600 millones de dólares. El Rey Midas que convirtió en oro al Madrid y que ahora, según sus propias palabras, quería convertir en oro a todo el fútbol de Europa.

1000 partidos como presidente del Madrid

El pasado 3 de abril, Florentino Pérez cumplió 1.000 partidos como presidente del Madrid, cargo que ha ejercido en dos etapas diferentes en las que ha sumado 26 títulos: 5 Ligas de Campeones (Champions League), 5 Ligas Españolas, 5 Mundiales de Clubes, 5 Supercopas de España, 4 Supercopas de Europa y 2 Copas del Rey.

Su primera etapa se recuerda por sus fichajes galácticos: Luis Figo, Zinedine Zidane, Ronaldo y David Beckham, y por dos Ligas y una Copa de Europa, como títulos más importantes.

Tres años después de su renuncia tras los malos resultados cosechados, el empresario madrileño volvió a presentarse a las elecciones y fue proclamado presidente sin oposición.

En esa nueva etapa, volvió a hacer grandes incorporaciones con Cristiano Ronaldo, Karim Benzema, Kaká y Xabi Alonso para poder enfrentar con cancha a su archirrival: el Barcelona, entrenado por Pep Guardiola.

Un magnate del fútbol con una fortuna de $2.300 millones

Es el Nro 10 del controvertido proyecto de la Superliga que sacudió el Viejo Continente y cautivó la atención de todo el mundo. El hombre que detuvo los balones. El magnate cuya fortuna fue calculada por Forbes en unos 2.300 millones de dólares.

¿Qué es lo que tiene atractivo? Que juguemos entre los grandes. Ese atractivo se valora más en la televisión, y se generan más recursos”, declaró Pérez anteponiendo el negocio, posición que un sector le recrimina por supuestamente darle más peso al dinero que al espíritu deportivo.

Y es que a decir de sus críticos, la motivación ha sido primordialmente económica a la hora de promover este lucrativo torneo privado que entró en competencia con la Champions League.

El fútbol ha ido perdiendo interés, las audiencias van bajando y los derechos audiovisuales, disminuido. Algo había que hacer”, argumentó Florentino.

El pasado lunes el famoso y glorioso himno de la Champions League tuvo un colapso gutural, parecía un épico y quejumbroso coro. Se anunciaba ante el mundo la Superliga de fútbol, una especie de nuevo formato que agrupaba a los clubes más representantes de Europa y que a partir de ese momento iban a asegurar juegos entre ellos para recaudar mayor cantidad de dinero.

Los principales equipos españoles, ingleses e italianos ya habían asegurado su participación.

Sorpresas, cuestionamientos, protestas y quejas no esperaron el silbato inicial para viralizarse en las redes sociales. También ante el mundo quedaron expuestos en las plataformas sociales pases, quiebres y gambetas, en donde las personalidades más importantes del mundo sacudían sus puntos de vista.

El rey merengue

La promesa de convertir al Real Madrid en una marca mundial y relanzarla fue su punto de inicio en julio de 2000 a la presidencia de la Casa Merengue.

De rostro amigable y tranquilo,Pérez es sin duda uno de los hombres más influyentes y poderosos de España.

Adicional a sus extraordinarios logros con el Real Madrid, desde 1.997 dirige el grupo de construcción y servicios ACS, con una facturación cercana a los 35.000 millones de euros (USD 42.000 millones).

Antes de la pandemia, se decía que bajo su batuta el palco del estadio Santiago Bernabéu era el punto de encuentro donde las élites políticas y económicas del país cerraban sus negocios. “Eso es un tópico”, dijo Pérez en una entrevista televisiva de 2014, destacando que allí realmente: “Se habla de fútbol”.

La etapa de los hoy reconocidos galácticos, comenzó desde el preciso momento de su llegada, cuando convenció e incorporó a la estrella portuguesa Luis Figo, adquirido al Barcelona por 58 millones de euros (USD 70 millones), una cifra también galáctica en esa época.

Luego irían llegando Zinedine Zidane en 2001, que es el entrenador actual, el brasileño Ronaldo en 2002 y el inglés David Beckham en 2003.

Como presidente realizó algunos de los traspasos con las mayores cantidades de dinero sobre la mesa de la historia, pero consiguió rentabilizarlos gracias a su habilidad para el marketing.

Sin embargo, esta gestión demasiado centrada en la mercadotecnia y la ausencia de grandes títulos desde 2003 condujeron a su dimisión en 2006.

Pero luego su retorno fue potente, ya que en apenas en unas semanas de 2009, el club invirtió 240 millones de euros (USD 289 millones) contratando a los dos últimos Balones de Oro de ese momento, Cristiano Ronaldo y Kaká, seguidos de otros grandes jugadores como Karim Benzema y Xabi Alonso.

Aunque Forbes calcula su fortuna en 2.300 millones de dólares, Florentino Pérez asegura que el dinero no le quita el sueño y prefiere una vida normal y sencilla, como le enseñó su padre gestionando dos perfumerías. Clic para tuitear

Pases y gambetas en la política

El joven ingeniero de Puentes y Caminos en la Universidad Politécnica de Madrid también fue seducido por la carrera política. Entre 1976 y 1982, formó parte del partido centrista del gobierno de Adolfo Suárez. Se desempeñó como concejal en el Ayuntamiento de Madrid y posteriormente como director de Infraestructuras en el Ministerio de Transportes, lo cual le permitió familiarizarse con la administración.

Muy pronto saboreó la desilusión del fracaso y abandonó la política en 1986 cuando el partido liberal y centrista que había intentado lanzar, no consiguió sacar ningún escaño en el Congreso de Diputados.

Paralelo a su incursión política, en 1983 había comprado con unos amigos a muy bajo precio una empresa de construcción en dificultades.

Después de varias fusiones y adquisiciones, nació en 1997 el hoy gigante ACS, con él al frente, en un momento en que España invertía fortunas en la construcción gracias en gran medida a los fondos europeos.

Conocido por su poder de negociación y con dotes de relaciones públicas, Pérez apostó por las colaboraciones público-privadas.

Y así en 2001 logró cerrar uno de sus mayores contratos que le dio el impulso para seguir creciendo en el área de la construcción. Ya siendo presidente del Real Madrid, le vendió al Ayuntamiento los terrenos de su centro de entrenamiento por 480 millones de euros (USD 577 millones) e, inmediatamente, ACS obtuvo la construcción en esa ubicación de tres de los cuatro rascacielos de un centro de negocios.

El balón de oro se derrite

Pero así como fue anunciada la poderosa bomba en forma de balón, igual de rápido y sorpresivamente fue haciendo implosión.

De los 12 clubes fundadores de la Superliga, seis equipos protagonizaron una primera estampida al separarse hacia el arco contrario: los británicos.

Tras el éxodo de los equipos británicos por el clamor popular, Pérez argumentó que “las entidades del Reino Unido se vieron forzadas a abandonar el barco”, y continuó intentando convencer a otros dirigentes para que sus plazas fuesen ocupadas por otras instituciones.

Florentino Pérez ha aprendido con el Real Madrid y todos sus títulos que el partido no termina hasta que suena el pitazo final. Mientras, permanece aferrado a su propuesta, tratando de rearmar el equipo en el campo de juego. Clic para tuitear

Se muestra seguro de su iniciativa y no parece amilanarse aunque la mayoría de los jugadores lo han dejado solo en el engramado.

En el estadio vacío retruena el eco de sus palabras: “Queremos salvar el fútbol para que, por lo menos, los próximos 20 años se pueda vivir con tranquilidad y sin equipos que pierdan 200 millones”.