Extorsión, amenazas y enfrentamientos en los bloqueos: cobran más de US$50 para permitir el paso

Los extorsionadores que han hecho de esto un lucrativo y sucio negocio, cobran más de 50 dólares (equivalentes a unos 200.000 pesos colombianos) para permitir el paso de vehículos
Bloqueos en Cali

El bloqueo de las vías se ha convertido en un foco de violencia en algunas ciudades de Colombia, país que desde hace 13 días ha estado enfrenando ataques sin precedentes contra la estabilidad, la gobernabilidad y la institucionalidad.

En las barricadas que cierran las vías, los extorsionadores que han hecho de esto un lucrativo y sucio negocio. Cobran más de 50 dólares (equivalentes a unos 200.000 pesos colombianos) para permitir el paso de vehículos que necesitan circular diariamente pese a los escombros y destrucción presentes en calles y autopistas.

Esto ha generado enfrentamientos con armas de fuego entre los extorsionadores que cierran las vías y los ciudadanos que necesitan movilizarse a sus trabajos y casas.

Por esta causa la violencia tomó a la región del Cauca, cuando ya algunos vecinos de Pance y Ciudad Jardín impotentes ante esta arbitrariedad, sacaron sus armas para defender su derecho a transitar y poder trabajar y comprar comida- y enfrentar a los indígenas que bloqueaban las vías. El resultado, 8 indígenas heridos y, según algunas versiones, también uno de los vecinos terminó herido.

Roberto Pizarro, presidente de la Junta de Acción Comunal de Parcelaciones de Pance, al sur de Cali,explicó que los vecinos de diversos sectores pedían auxilio porque se estaba generando vandalismo y se les estaba vulnerando los derechos.

Debido a las acciones de la minga, los ciudadanos coordinaron el bloqueo de las entradas de la comuna, “no para la Minga, no para nadie en específico, simplemente como un acto de defensa”.

El líder comunal aseguró que se pidió a los moradores salir desprovistos de armas, en vestimenta normal y con su celular.

Se le pidió a la gente que fueran pacíficos. Es en ese instante donde llegan, en el puente de Comfandi, actores, dentro de ellos los indígenas y otras personas, a tratar de pasar y las personas no lo permitieron (…) Se empezaron a subir los ánimos, se caldearon y llegó un momento en donde las personas que querían pasar empezaron a accionar contra la población”, indicó.

Allí comenzó el caos, los disparos, el enfrentamiento y la violencia que atribuyeron a los bloqueos.

“La gente se siente sobrepasada en sus derechos”, dijo Roberto Pizarro.

Ilegales bloqueos de vías

No se trata de paro contra la reforma tributaria, ni de reivindicaciones sociales, se trata de colombianos perjudicando a colombianos. Trancar las vías para lucrarse con las necesidades de otros y es aquí en donde ciudadanos e indígenas se acusan mutuamente de bloquear las vías. No obstante, es evidente que la inga es la que ha recurrido a estas acciones para tratar de tener impacto con sus actividades.

Los enfrentamientos violentos no se han hecho esperar, ya que la comida no llega adonde tiene que llegar, los trabajadores no pueden movilizarse a sus puestos de trabajo y las emergencias en ambulancias o vehículos particulares detenidas en las vías ponen en riesgo la vida de heridos o enfermos en un país que ha sido duramente golpeado por la COVID-19.

Por la vía a Jamundí piden $ 100.000 si se va en carro, 200.000 si va en camioneta, 10.000 si va en moto. Le piden carné y le empiezan a decir también que no vuelva a pasar porque es que también va a haber paro armado y vamos a recibir consecuencias sobre eso ¿Dígame usted cómo responde? La población no está preparada para el caos, está preparada para trabajar, para producir, salir adelante y dialogar”, afirmó Pizarro.

Aunque es evidente los daños de los bloqueos, estos persisten y sus vicios también, lo que deja entrever que la violencia se replicará.