Expresidente Jeanine Áñez denunció torturas y abusos en prisión

La líder opositora denuncia en su misiva que las autoridades penitenciarias le han negado que la examinen médicos independientes
La líder opositora denuncia en su misiva que las autoridades penitenciarias le han negado que la examinen médicos independientes

La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez dio a conocer una carta de su puño y letra, donde denuncia torturas y abusos desde que fue detenida el pasado 13 de marzo.

Áñez, quien llamó dictadura al gobierno del socialista Luis Arce, le dedica en la primera carta pública sus primeras palabras al pueblo boliviano y enfatiza a lo largo de la misiva que “no hubo golpe“: “Fue un fraude, en referencia al estallido social que se generó por la reelección de Evo Morales en 2019 y que condujo a la renuncia del líder cocalero, quien pretendía gobernar por cuarta vez consecutiva.

Hoy la dictadura me imputa por delitos que no he cometido. Jamás fui terrorista. Asumí la Presidencia por sucesión constitucional para pacificar Bolivia. No hubo golpe, hubo fraude”, denuncia.

En la carta también responsabiliza a las autoridades socialistas por lo que le pueda pasar, ya que describe que los médicos de la cárcel le suministraron medicación de “alto riesgo”.

“Soy madre soltera y si llegan a matarme por uno u otro medio (…) solo quiero pedir al pueblo boliviano por la seguridad de mis hijos y mi familia y que los bolivianos no se rindan jamás frente a la dictadura y la persecución política”, señaló la exmandatario interina.

Áñez reveló también que sus sobrinos, de 20 y 28 años, fueron torturados por las fuerzas policiales del gobierno socialista el día que fue arrestada bajo acusaciones de “sedición, terrorismo y conspiración”.

La expresidente agregó que otros familiares, incluyendo a personas mayores y niños, fueron “amenazados”.

Áñez resaltó que tras su detección, a sus familiares les impiden ingresar a su casa para buscar sus pertenencias. Clic para tuitear

No podemos entrar, estoy sin casa, no podemos sacar ropa, mis medicinas”, detalló.

La principal opositora del socialismo boliviano ha sostenido que su detención solo se trata de persecución política en su contra y de sus exfuncionarios.