Empresarios colombianos en pánico por expropiaciones en el nuevo gobierno de Pedro Castillo en Perú

El comunista seguiría el mismo camino del fallecido dictador Hugo Chávez, quien arrasó con las empresas extranjeras en Venezuela con su política de expropiaciones
empresarios colombianos en alerta de ganar Pedro Castillo en Perú

La pesadilla que tanto temen los empresarios colombianos se haría realidad de ganar en las presidenciales en Perú el candidato izquierdista Pedro Castillo, ya que se prevé que, tal como hizo el fallecido Hugo Chávez en Venezuela, inicie una ola de expropiaciones de compañías extranjeras.

Castillo, quien lleva hasta una ventaja de tan solo 71.664 votos sobre su oponente, Keiko Fujimori, aseguró durante sus discursos políticos antes de las elecciones presidenciales que aprobará “un agresivo proceso de nacionalización de los contratos y concesiones petroleras y de cobre”.

Además, aseguró que expulsará a los extranjeros en su país, que en su mayoría son migrantes venezolanos que huyen del dictador Nicolás Maduro, con quien justamente tiene afinidades de pensamientos e ideologías políticas.

Las empresas colombianas ven con preocupación a Castillo como presidente, ya que tienen inversiones millonarias en contratos de obra pública y concesión, reseña la colombiana Revista Semana.

En Perú hay unas 300 empresas colombianas que tienen una presencia importante, y entre ellas está el Grupo de Energía de Bogotá (GEB) e ISA, que operan más del 60% del sistema de transmisión eléctrica.

Mientras que las compañías Contugás, Calidda, Transportadora de Gas del Perú y Compañía Operadora de Gas del Amazonas son líderes en el transporte de gas. Ecopetrol es otra de las grandes empresas colombianas en Perú.

Pero los empresarios colombianos no son los únicos en alerta ante las amenazas del comunista, las compañías australianas, británicas y europeas como BHP y Glencore, que son exportadores de cobre en ese país, encabezarían la lista del candidato presidencial.

Perú ¿La futura Venezuela?

El modelo que apuesta Castillo fue el mismo que impulsó el exdictador de Venezuela, Hugo Chávez, quien inició una ola de expropiaciones y una política de “protección de las empresas nacionales”, entre ellas, Petróleos de Venezuela, y las consecuencias de sus iniciativas acabaron con un sistema económico estable.

Las políticas del venerado por las filas oficialistas venezolanas no fueron implementadas de una forma adecuada, ya que la mayoría de sus expropiaciones no fueron respaldas con capital necesario, y eso sumado a la corrupción descarada y sin precedentes, terminó con cerrar definitivamente la producción y las exportaciones, por lo que solo se quedó con su salvadidas: El petróleo, y, a duras penas.