El Chapo denuncia trato cruel e inhumano en la prisión Alcatraz de las Rocosas en EE UU

Por Arquímedes Solís
El Chapo Guzmán y su sufrimiento en prisión
Joaquín «El Chapo» Guzmán, que cumple cadena perpetua por narcotráfico, sufre por el «cruel» e «inhumano» confinamiento que lleva en la prisión de máxima seguridad «Supermax», también conocida como la «Alcatraz de las Rocosas», en Estados Unidos.
El intenso calor de un desierto o el más helado frío polar es lo que rodea a una de las fortalezas más seguras del mundo, en donde se encuentra «El Chapo» Guzmán, famoso por sus espectaculares escapes, en donde un túnel se convirtió en su principal medio de huida, pero ahora en las tierras de las Montañas Rocosas de Colorado eso es prácticamente imposible.

23 horas al día en minúsculas celdas

En la «Supermax» o la «Alcatraz de las Rocosas», los internos, terroristas, narcotraficantes y asesinos en serie, pasan 23 horas al día encerrados en celdas minúsculas y no tienen ningún contacto con otros seres humanos.

Desde su llegada a Estados Unidos, el señor Guzmán ha sido mantenido en la prisión en unas condiciones crueles e inhumanas, equivalentes a una tortura física y mental», escribieron los abogados de El Chapo a las autoridades judiciales, en un documento recogido por varios medios locales.

El hombre que lideró el temido cartel de Sinaloa, ahora pasa la mayor parte del tiempo en una celda de unos 2 metros de ancho por 3,5 de largo, excepto dos horas a la semana en las que es trasladado por los guardias de la cárcel a un patio de 9 metros cuadrados.

Jamás imaginó el infierno que le esperaba

Entre otras quejas, los abogados de El Chapo aseguran que su cliente solo habla español y que los funcionarios únicamente se dirigen a él en inglés y sostienen que le han negado el acceso a canales en lengua española y a programas de educación.

La calidad y cantidad de la comida y la limpieza de su celda son otras de las quejas del narcotraficante, que ya mostró anteriormente su disgusto por las condiciones de su confinamiento.

«Se ha quejado de la cantidad y calidad de las comidas y ha explicado que las porciones son mínimas y que se queda con hambre», escribieron sus abogados.

En febrero de 2019, cuando su juicio estaba en marcha en un tribunal federal de Nueva York, su equipo de defensa calificó de «extremadamente restrictivas» las condiciones de su encarcelamiento cuando se encontraba en el Centro Penitenciario Metropolitano de Nueva York, pero seguramente «El Chapo» jamás imaginó el infierno que le esperaba.

Legítimo objetivo de evitar que escape

Ante las repetidas quejas de sus abogados, que en junio de 2019 pidieron que su cliente pudiera pasar dos horas en el patio de dicha prisión, el juez Brian Cogan rechazó la demanda, asegurando que su confinamiento tenía «el legítimo objetivo de evitar que escape de la prisión o que ordene cualquier ataque contra individuos que cooperaron con el Gobierno».

Por el reciente escrito de Joaquín Guzmán, sus condiciones, casi dos años después, en la conocida como «Alcatraz de las Rocosas» no han mejorado. En esta historia, al parecer, por lo menos en la temida prisión de Colorado, si no habrá una luz al final del túnel. El Chapo no tiene quien excave.

 

TE PODRÍA INTERESAR