Duque visita Cali y propone diálogo para buscar soluciones a las protestas

El gobierno debió incrementar la fuerza pública en Cali para detener los saqueos y ataques que los manifestantes han hecho contra la propiedad privada y los bienes públicos
Iván Duque visita Cali

Ante los violentos enfrentamientos que se vivieron este domingo en la ciudada de Cali, el presidente de Colombia, Iván Duque, realizó una visita al lugar para liderar un consejo de seguridad con las autoridades locales y proponer un diálogo con los habitantes a fin de buscar soluciones a las protestas.

La visita presidencial ocurrió durante la noche del domingo y parte de la madrugada de este lunes. A la reunión asistieron la gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán; el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina y miembros del gabinete del mandatario, así como la cúpula militar.

El consejo de seguridad planteó tres puntos importantes, como el levantamiento de bloqueos en vías de acceso a la capital del Valle del Cauca, aumento de pie de fuerza en la ciudad y el regreso de la guardia indígena a sus resguardos. Este último fue un acuerdo establecido entre ambas partes.

Al término de la reunión, el mandatario se dirigió a los jóvenes del Cauca y expresó que está dispuesto a establecer mecanismos para escuchar sus quejas y solventar sus necesidades.

“Queremos decirles a los jóvenes del Valle del Cauca que sabemos de sus necesidades, reclamaciones y propuestas, y habrá un espacio para escucharlos y hablar de los temas que los aquejen. La invitación es que se vinculen y que juntos lleguemos a soluciones rápidas y concretas”, expresó Duque.

En ese sentido, el presidente anunció que liderará acciones junto al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), el Departamento para la Prosperidad Social (DPS) y la Consejería Presidencial para la Juventud.

A propósito de la agenda de gobierno que llamó “Diálogo sobre lo fundamental”, Duque tiene previsto un encuentro en las próximas horas con el Comité de Paro, el cual ha manifestado su deseo de negociar y no de dialogar con el Ejecutivo.

Despliegue de seguridad

Con respecto al despliegue de seguridad que se activó este domingo en Cali por los graves disturbios, sostuvo que la idea no es generar confrontaciones con la ciudadanía; todo lo contrario, busca generar “sentimientos de protección”.

Se debe garantizar hoy el mayor despliegue que se tenga de capacidades de nuestra fuerza pública para brindar tranquilidad a la ciudad de Cali”, resaltó.

Cali, epicentro de los graves disturbios

La ciudad de Cali fue nuevamente el epicentro de las protestas que se han suscitado en el país desde el pasado 28 de abril.

De acuerdo con medios locales, los disturbios se presentaron en la tarde de este domingo cuando civiles, tratando de proteger su derecho a transitar y trabajar, intentaron evitar que la denominada “Minga Indígena” realizara bloqueos en la carretera del sur de Cali.

Los indígenas aseguran que los trataron de agredir con armas de fuego, mientras que los ciudadanos mostraban cómo quedaron con sus vehículos completamente destrozaos tras la acción de los manifestantes que finalmente lograron imponerse y bloquear el libre tránsito de las personas.

Las autoridades locales indicaron que hubo “presuntas acciones de disparos o agresiones desde carros no identificados en Cali”.

Los enfrentamientos dejaron un saldo de al menos ocho heridos, miembros del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) que habrían sido atacados a disparos, según la Defensoría del Pueblo.

Las protestas en Colombia se han generado por el descontento ante la propuesta gubernamental para una reforma tributaria, iniciativa que fue retirada por el gobierno de Duque al tercer día del inicio de las protestas.

Sin embargo, algunos pequeños pero muy violentos grupos continúan en las calles pidiendo ahora una reforma del sistema de salud, castigo para los abusos y excesos policiales que se han registrado, el cumplimiento de los acuerdos de paz, la renuncia de Duque, el enjuiciamiento del expresidente Álvaro Uribe y también la llegada al poder de grupos afines a su tendencia ideológica de izquierda.

La Fiscalía y la Defensoría del Pueblo, informaron que hasta la noche del viernes 7 de mayo habían muerto 27 personas, entre las que se encuentran manifestantes y policías.

De esas muertes, 11 están ligadas directamente con las protestas, siete están en verificación y nueve que no tienen relación con las protestas, según ambas instituciones.

También hay más de 800 efectivos policiales heridos, tanto por armas de fuego como por ataques con armas blancas. De igual forma, hay más de un centenar de civiles heridos y afectado, así como unos 600 detenidos presuntamente de manera arbitraria, según distintas organizaciones de la sociedad civil.

Además, han sido expulsados una decena de extranjeros que fueron atrapados en medio de los actos vandálicos registrados en las violentas y destructivas manifestaciones.