Excarcelan periodista del ABC

La corresponsal del diario ABC en La Habana, Camila Acosta, deberá permanecer en arresto domiciliario tras haber sido excarcelada de la comisaría donde el régimen cubano le tuvo arbitrariamente durante cinco días por cubrir las inéditas protestas del pueblo en contra del comunismo.

La medida, aunque le libra de permanecer en un calabozo de la dictadura comunista, es una extensión del abuso, el arrebato de su libertad, un ataque a la libertad de expresión y del atropello a sus derechos.

El régimen comunista detuvo a la corresponsal del diario español por haber dado cobertura el domingo a las masivas protestas que estallaron en Cuba contra el régimen comunista, que lleva 62 años sometiendo a sus ciudadanos al hambre, la miseria y el control social.

La detención se ejecutó cuando la reportera se dirigía a realizarse una prueba PCR para detectar COVID-19. Después de esto, la policía entró a su domicilio y se llevó sus equipos de trabajo; ahora Acosta quedará bajo arresto domiciliario por delitos que nunca cometió.

El padre de la periodista informó días atrás que el régimen la iba a procesar por desacato al orden público, señalamiento que se convierte en una prueba más del abuso de poder de la tiranía cubana contra la libertad de prensa.

Una dictadura que silencia

La periodista aseguró que antes de su excarcelación querían hacerla firmar un documento aceptando el cargo de desorden público, que conlleva a la sanción de una multa.

Del mismo modo, señaló que durante su detención observó la cantidad de personas que, como ella, metían a la cárcel sin haber cometido algún delito. “He entrevistado a mucha gente que también llevaron a mi centro”, detalló Acosta.