Dictador Maduro detuvo a la madre del activista de Derechos Humanos Javier Tarazona

Los funcionarios llegaron a la residencia de Sánchez, ubicada en la ciudad de San Cristóbal, rodearon el lugar y la sacaron detenida
La madre de Tarazona fue detenida por el Sebin

El Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) detuvo a Teresa Sánchez, madre de los defensores de Derechos Humanos Javier y Rafael Tarazona, encarcelados de manera irregular desde el pasado 2 de julio por el régimen de Nicolás Maduro por los supuestos delitos de promoción al odio, traición a la patria y terrorismo.

Los funcionarios llegaron a la residencia de Sánchez, ubicada en la ciudad de San Cristóbal, rodearon el lugar y la sacaron detenida en medio de la protesta de los vecinos que salieron a la calle a tocar cacerolas contra la acción del régimen contra una persona de la tercera edad.

Sánchez, de más de 70 años, había quedado encargada de cuidar al hijo de Javier Tarazona, de 14 años, y estaba pendiente de la situación de sus únicos dos hijos que están en la garras de la dictadura.

La madre de Tarazona fue sacada de su casa por unos 10 funcionarios armados y que se encontraban en dos patrullas. Hasta ahora se desconoce el lugar dónde le tienen detenida. Abogados del Foro Penal han recorrido tanto la sede del Sebin como de otro organismos y en ninguno dan respuesta sobre la señora.

Esta tarde el régimen también allanó las oficinas de Fundaredes en Táchira.

12 días en las garras del régimen

El chavismo tenía meses amenazando a Javier Tarazona, quien se había vuelto un activista de derechos humanos muy incomodo para el régimen por su arduo trabajo en Fundaredes, la ONG que estuvo haciendo seguimiento a la situación de la frontera.

Con el conflicto armado de Apure, Tarazona fue una de las personas que logró conseguir información de lo que realmente estaba pasando en medio de la zona de combate, la cual difundía en sus redes sociales y denunciaba ante la prensa.

Su ONG Fundaredes se hizo eco de las denuncias realizadas por los pobladores de la zona sobre acciones irregulares y violaciones a derechos humanos por parte de efectivos de la fuerza pública del chavismo. Fue tan compleja la situación que unos 6.000 pobladores debieron huir del lugar y pasar hasta la población colombiana de Arauquita para refugiarse del conflicto.

La última denuncia que realizó Tarazona antes de ser encarcelado fue la relación existente entre el exministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, y jefes del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El activista de derechos humanos, quien entregó los datos que tenía ante la Fiscalía General para que el ente iniciara una investigación, presentó una fotografía de Rodríguez Chacín reunido con los cabecillas del ELN, así como información de empresas en las que podría haber un vínculo directo entre ambas partes.

Esa denuncia enfureció al régimen y de inmediato actuó contra Tarazona y su equipo de Fundaredes. Con Javier está detenido su hermano Rafael, quien también era miembro de la ONG, y Omar de Dios García.