Daniel Ortega, el dictador eterno de Nicaragua va por su 4ta presidencia

Daniel Ortega, el dictador eterno de Nicaragua va por su cuarta presidencia

Daniel Ortega, el dictador eterno de Nicaragua ha convocado a elecciones para el próximo 7 de noviembre, que de ganarlas lo convertirían en el presidente de la nación centroamericana por cuarta vez consecutiva
Daniel Ortega busca su cuarta presidencia

Daniel Ortega, el dictador eterno de Nicaragua, ha convocado a elecciones para el próximo 7 de noviembre, que de ganarlas lo convertirían en el presidente de la nación centroamericana por cuarta vez consecutiva.

Ortega sabe que no será fácil su triunfo al no contar con los ingentes recursos financieros que antes le otorgaba Hugo Chávez Frías, el fallecido expresidente de Venezuela, y más recientemente su par, Nicolás Maduro. Clic para tuitear

Por ello ha desarrollado una serie de estrategias basadas principalmente en una mayor represión, censura a los medios de comunicación, persecución al financiamiento externo de la sociedad civil, fundaciones y ONG a través de la denominada Ley de agentes Extranjeros, conocida como “Ley Putin”, en alusión a políticas similares del presidente de Rusia Vladimir Putin y otras reformas legislativas.

Ortega sabe que tendrá que buscar otras vías para seguir eternizándose en el poder.

Tras la revuelta social de abril de 2018, que dejó cientos de muertos, heridos y detenidos por la policía, la oposición exigió a Ortega adelantar los comicios por considerar que su gobierno no era democrático y debía abandonar el cargo. Él rechazó esos reclamos pero ya las elecciones están a la vuelta de la esquina.

El exguerrillero, de 74 años y que gobernó por primera vez en la década de 1980, regresó al poder mediante elecciones en 2007. Volvió a postularse dos veces más (2011 y 2016) y fue declarado ganador en medio de innumerables denuncias de fraude electoral y ahora el 7 de noviembre será candidato nuevamente, para optar a su cuarta presidencia.

Venezuela ya no puede financiar a Ortega

La cooperación venezolana con Nicaragua alcanzó unos de sus mayores repuntes durante las elecciones de 2011, año en que Ortega fue reelegido en unos comicios nada transparentes para la oposición y la comunidad internacional. Ese año Nicaragua, según datos del estatal Banco Central, publicados por la Voz de América (VOA), recibió más de 500 millones de dólares.

Sin embargo, después Ortega recibió más recursos de Venezuela, igualmente reflejados por el Banco Central en 2016, en donde se indica que Nicaragua obtuvo más de 700 millones de dólares.

Las campañas del partido sandinista tras regresar al poder estuvieron signadas por el populista eslogan “El presidente de los pobres”, como el vehículo comunicacional de sus “ambiciones reeleccionistas”, apoyadas en ese entonces por Chávez.

Corrupción con acento venezolano, que chévere

Cuando Ortega y Hugo Chávez suscribieron el convenio de cooperación, el precio del barril de petróleo oscilaba entre 100 y 140 dólares, precios que le daban una gran ventaja electoral a ambos en el poder en sus respectivos países, para manejarlos con total discrecionalidad.

Pero el dinero proveniente de Venezuela no solamente fue empleado para programas sociales, sino para forjar una alianza con los sectores empresariales más prominentes del país y para “comprar conciencias y controlar la totalidad de la institucionalidad pública, y cultivar una clientela política”, considera el economista y exdiputado opositor Enrique Sáenz, en entrevista dada a VOA.

“De hecho, ese fue el mayor fraude de la historia económica y de la historia política de Nicaragua y casi seguramente de Centroamérica”, valora el parlamentario.

Chávez y Ortega suscribieron un convenio de Estado a Estado por medio del cual Venezuela se comprometió a suministrar la totalidad de los requerimientos de petróleo de Nicaragua.

“Pero los dos personajes acordaron canalizar los flujos financieros de la cooperación como una operación privada, bajo control empresarial de Ortega. Esto le permitió acumular una formidable fortuna y, además, apoderarse de los lucrativos negocios de la energía y del combustible”, explica el exdiputado.

Producto de la corrupción y privatización de la cooperación venezolana en Nicaragua, denunciada por opositores al gobierno de Ortega y revelada por investigaciones periodísticas como la de Octavio Enríquez, del semanario Confidencial, actualmente en formato digital luego de ser cerrada su sede por órdenes de Ortega, se conoció de un desvío de “más de 3.047 millones de dólares sin ninguna clase de ley o escrutinio público”.

Elecciones sin apoyo económico de Venezuela

Desde la llegada de Ortega al poder en 2007, el mandatario enfrentará por primera vez unos comicios presidenciales sin contar con el respaldo del dinero de Venezuela. Clic para tuitear

Los datos más recientes del Banco Central de Nicaragua reflejaron que no hubo cooperación venezolana durante el primer semestre de 2020. “En este año electoral, la cooperación no va a tener peso, porque no existe. Hace dos años ya estaba en 27,2 millones de dólares, lo cual es el 2,6 por ciento de la cooperación global, que ha disminuido. Entonces, al comparar ese dato con 500 millones en sus mejores momentos, es nula”, detalla el doctor Arturo Cruz.

De hecho, el analista considera que la crisis política actual que se vive en Nicaragua es derivada de la que existe en Venezuela.

Definitivamente, el dictador eterno, Daniel Ortega, no se las verá fácil para ganar las próximas elecciones, aunque para que pierda, sus debilidades deben ser aprovechadas por una oposición dividida. Clic para tuitear

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