Continúan protestas en Colombia de grupos violentos

Colombia ha sido el centro de atención de la opinión pública internacional en los últimos días, producto de la continuación de protestas de pequeños y violentos grupos desestabilizadores que aprovechan la oscuridad para comenzar con sus actos de vandalismo y caos en diferentes puntos del país.

La noche de este miércoles el sur de Bogotá fue nuevamente el foco de escenarios confusos y violentos, debido a que las manifestaciones en la zona de Usme terminaron con un reportero gráfico herido en una pierna por un arma blanca, supuestamente por parte de un funcionario de la policía de esa ciudad.

Sobre este hecho, las autoridades policiales comenzarán las investigaciones para esclarecer si un funcionario de la Policía Metropolitana de Bogotá está involucrado.

Mientras que en la localidad de Suba, también al sur de la capital colombiana, los pequeños y violentos grupos realizaron destrozos, por lo que las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir y evitar el vandalismo en esa zona.

Se conoció que más tarde los encapuchados se trasladaron a barrios aledaños como Costa Azul, donde repitieron el desastre de Suba.

Policía ardió en llamas en el Valle del Cauca

Los grupos violentos también esperaron que cayera la noche para iniciar con sus actos de vandalismo y bloqueos en el Valle del Cauca, específicamente en la ciudad de Buga, donde le lanzaron bombas incendiarias a la policía local, por lo que uno de los uniformados ardió en llamas.

En los graves disturbios que la fuerza de seguridad trató de contener, se registraron además tres heridos, entre ellos dos menores de edad por inhalación de gases lacrimógenos, mientras que un policía resultó herido luego de recibir una piedra por parte de los violentos.

Los colombianos viven noches de terror desde hace más de un mes cuando comenzaron las manifestaciones en ese país suramericano contra medidas del gobierno de Iván Duque que ya fueron archivadas y anuladas; sin embargo, estos pequeños y violentos grupos han causado malestar en esa nación que ha sufrido pérdidas humanas y gastos millonarios a consecuencia de la violencia, bloqueos y vandalismo.

Las denuncias de las autoridades locales señalan que estos grupos violentos son financiados por facciones de la guerrilla FARC y ELN para perjudicar a Duque, quien ha manifestado su interés de escuchar a los afectados y buscarles una solución a sus quejas.