Colombia vivió otra noche de violencia generada por encapuchados

Los encapuchados siguen causando terror en medio de las manifestaciones que se convirtieron en actos violentos
Colombia vivió una noche de violencia por encapuchados

La violencia generada por encapuchados se apoderó nuevamente de las calles de Colombia, donde los vándalos han aprovechado las manifestaciones desde el pasado 28 de abril para hacer destrozos en ciudades como Bogotá y Cali, epicentros de graves disturbios.

En esta ocasión, los manifestantes rompieron vidrios, se robaron todo lo que veían a su paso y destruyeron el Portal de Las Américas, una de las estaciones de cabecera de TransMilenio, en el barrio Chicalá, en el sur de Bogotá.

Las fuerzas de seguridad del Estado trataron de evitar destrucción en la estación de buses y restablecer la paz en la comunidad.

Sin embargo, mientras que los uniformados trataban de poner orden, los vándalos sabotearon su trabajo rompiendo hasta las lámparas del alumbrado público.

Violencia también en Cali

En otro hecho de violencia registrado durante la noche de este martes, encapuchados le prendieron fuego a un transporte de una industria azucarera en el Valle del Cauca.

Se conoció por la prensa local que los responsables del hecho pretendían saquear e invadir una azucarera ubicada en una de las zonas rurales del Valle, pero las fuerzas de seguridad evitaron el ataque criminal, por lo que los vándalos se vengaron incinerando el autobús sin importarles las vidas de los trabajadores que aún se encontraban adentro.

Afortunadamente, el chófer y sus acompañantes lograron salir ilesos antes de que se quemara por completo el transporte de la empresa.

Hechos como este se han repetido a lo largo de las protestas que se han generado en Colombia, país que trata de reactivar su economía luego de días oscuros por la pandemia, pero las manifestaciones se sumaron y ponen en riesgo un futuro próspero, ya que los bloqueos y la destrucción han generado pérdidas millonarias y empresas a punto de desaparecer.