Colombia​: La parodia de la vida política
Colombia​: La parodia de la vida política

No logro sentir nada diferente de indignación y enojo en este instante en el que asisto a la parodia de la vida política. Acostumbrada a las mentiras y a los eufemismos, hoy también debe soportarse el cinismo en forma de elaboradas estrategias de comunicación que apelan a nuestras emociones básicas para que no nos tomemos la molestia de pensar, sino para que aceptemos los disparates del gobierno “con el corazón”.

Hace un par de meses el país ha visto la charlatanería del presidente y, sobre todo, del ministro de Hacienda, con el propósito de vendernos, en plena crisis, los nuevos impuestos y el incremento de los viejos bajo el ropaje de la solidaridad y de la ayuda a los más necesitados.

No podría más que manifestar mi indignación por el intento de confiscación del fruto del trabajo de las personas en relación con un gobierno mentiroso, ladrón, derrochador, megalómano e ineficiente. Clic para tuitear

El incompetente sentado en el trono del poder y su séquito de arlequines se hizo elegir con la promesa de austeridad y bajos impuestos, pero, en nombre de la ciencia, que no del poder que es lo que realmente los motiva, o tal vez por mera incompetencia intelectual, aun cuando los datos empezaron a mostrar la inefectividad de los cierres que nosotros tanto hemos criticado, decidieron tirar por la borda, bajo el falso dilema de la economía o la vida, las posibilidades de ganarse el pan de los ciudadanos y sumergieron al país en la crisis más profunda jamás habida, que, por cierto, excede lo económico, ya que la lista de perjuicios sociales va más allá de la falta de ingresos.

En el país de la corrupción, de los ministros y fiscales gastando cuantiosos recursos en contratos de imagen en plena crisis, de aviones de guerra sin guerras, de refinerías que no sirven para nada, de las oficinas del servicio público para familiares, amigos, amantes y sindicalistas inútiles; en el país de la mermelada, del CVY, de los asesinatos de Estado, del proteccionismo, de los monopolios para las élites y para las mafias operando en las sombras; en el país de la inflación, de la devaluación, de la deuda excesiva, de las chuzadas, de la violencia, de los salarios altos y las primas excesivas para los inútiles de alto perfil; en el país de la educación para la irreflexión y la dependencia, hoy le decimos a los políticos: NO TIENES DERECHO AL FRUTO DE MI TRABAJO.

Señores políticos: primero limpien la casa antes de quitarle a los ciudadanos de bien que luchamos por ganarnos la vida. Clic para tuitear

Persigan a los corruptos, no causen inflación, no nos endeuden más, eliminen los monopolios de las élites, acaben con la burocracia innecesaria y abran los mercados que, de no ser así, todos comeremos lo que anunció el coronel a su mujer cuando aquella desesperada le preguntó: “y mientras tanto ¿qué comemos?”: a lo que respondió el coronel: “mierda”.