Cofundadora de BLM compra mansión de lujo

La doble moral de la cofundadora del movimiento internacional de la comunidad afroestadounidense Black Lives Matter (BLM), Patrisse Cullors, no tiene límites, ya que calificó al mercado inmobiliario de “racista“, luego de justamente comprar una mansión valorada en 1.4 millones de euros en una zona de blancos.

Las declaraciones de Cullors no tardaron en generar duras críticas, especialmente por la compra de su cuarta mansión en Topanga Canyon, (California), una zona en la que el 98% de los vecinos son blancos.

Los ciudadanos cuestionaban la poca coherencia entre lo que dice defender y cómo vive.

Pero, eso no es todo, la “luchadora social” en BLM, quiso defenderse de la ola de críticas por sus acciones, y dijo que adquirió el gasto en su mansión como una forma de luchar contra el “supremacismo blanco de Estados Unidos“, reseñan medios locales.

Sus excusas le valieron una nominación dentro de la opinión pública estadounidense, ya que esta vez no fue criticada, fue burlada hasta por parte de sus antiguos compañeros, quienes han denunciado las financiaciones presuntamente irregulares de su “movimiento social” y la pérdida del rastro de 90 millones de dólares, según informó la agencia de noticias Associated Press.

Cullors insistió que el gasto multimillonario que le permitió adquirir el inmueble sin tantos esfuerzos, lo realizó como una forma de “luchar por la justicia racial” y con el objetivo de “desalentar la supremacía blanca“.

La polémica llegó a otro nivel cuando la defensora de los derechos de los pobres, montó un drama televisivo exponiendo sus problemas familiares y tratando de ser vista con lástima, típico de los comunistas que se escudan en sus declaraciones conmovedoras para justificar sus enriquecimientos sorpresivos cuando el pueblo está muriendo de hambre.