China continúa aplicando mecanismos de control con nueva ley migratoria en Hong Kong

Una de las resoluciones del proyecto facilitará la detención y deportación de refugiados, además de encerrar a los ciudadanos al mejor estilo comunista
Ley migratoria Hong Kong

El presidente comunista de China, Xi Jinping, continúa aplicando mecanismos de control en la nación asiática con una nueva ley migratoria que detiene la entrada o salida de personas de Hong Kong.

El proyecto de ley de inmigración fue aprobado este miércoles en la excolonia británica con 39 votos a favor y dos en contra.

Los críticos de la polémica ley alertaron que una de las normas facilitará la detención y deportación de refugiados.

Además advirtieron que una de las resoluciones del proyecto le confiere al jefe de Inmigración de la ciudad todo el poder de prohibir la salida, tal y como sucede actualmente en China.

La ley no requerirá ninguna orden judicial y el proyecto no se podrá apelar.

El gobierno de Hong Kong se escuda ante las críticas por la aprobación del proyecto y argumenta que era necesaria “para abordar una acumulación de reclamos de no devolución y para evaluar a los inmigrantes ilegales antes de que partan hacia la ciudad”.

Otra estrategia de control

La obstinación de China por tener el control absoluto de la nación asiática no es nueva, ya que los ciudadanos están bajo la mirada de las autoridades comunistas chinas, quienes son los encargados de vigilar cada paso de los empleados de empresas e instituciones, supervisar las publicaciones en las redes sociales locales y las reuniones en espacios públicos.

Como se recordará el martes 27 de abril, China anunció una nueva ley de seguridad nacional que obliga a los empleados a dar información de sus viajes al exterior, entre otras series de medidas impuestas.

La ley solo se trata de otra estrategia de Jinping por controlar la sociedad para evitar que se subleve ante su gestión dictatorial, según han denunciado personeros chinos a la prensa de forma anónima por temor a represalias.