Salud de Bolsonaro evoluciona positivamente

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, está evolucionando de manera positiva al tratamiento que le indicaron para desobstruir el intestino, problema secuela del ataque armado que recibió durante la campaña electoral y que tres años después le ha vuelto a llevar a una emergencia hospitalaria y a que sus médicos consideren someterlo a una nueva cirugía.

Flavio Bolsonaro, legislador e hijo del Mandatario, dio la noticia sin ofrecer mayores detalles del cuadro clínico.

Después de haber sido ingresado el miércoles en el hospital de las Fuerzas Armadas de Brasilia por un dolor abdominal. Bolsonaro fue trasladado a un hospital privado de Sao Paulo.

De acuerdo con la secretaría especial de Comunicación, por consejo médico Bolsonaro debe permanecer en observación “en un periodo de 24 a 48 horas” y que se está evaluando las posibilidades de realizar la cirugía para extirpar una hernia en la zona abdominal.

El Mandatario había sentido malestar desde hace 10 días y fue llevado al centro de salud para realizarse exámenes.

En las intervenciones en vivo y en entrevistas en las que participó durante las últimas dos semanas, Bolsonaro presentó un hipo irregular.

“Un desafío más, consecuencia del intento de asesinato promovido por un ex miembro del PSOL, brazo izquierdo del PT, para evitar la victoria de millones de brasileños que querían cambios para Brasil. Un ataque cruel no solo contra mí, sino contra nuestra democracia”, alegó en una de sus publicaciones de Twitter.

Terminó la serie de tuits con un “volveremos pronto, si Dios quiere. Brasil es nuestro”.

La puñalada del 2018

El 6 de septiembre de 2018, en medio de pleno acto de campaña en la ciudad de Juiz de Fora, estado de Minas Gerais, Bolsonaro recibió múltiples puñaladas en el abdomen mientras estaba rodeado de miles de personas.

A pesar, de que en las imágenes y videos difundidos ese día no se visualizaba una cantidad de sangre explícita, la gravedad de la herida llevó a Bolsonaro a someterse a una cirugía exploratoria, por una grave hemorragia interna. Perforación en los intestinos grueso y delgado fue la consecuencia del acto antisocial.

El delito fue cometido por Adélio Bispo de Oliveira, a quién después de varios meses, la justicia lo consideró inimputable por sus problemas psicológicos.