Biden promete revisar las políticas de Trump hacia Cuba ¿Qué esperar? | THE LATAM POST

Biden promete revisar las políticas de Trump hacia Cuba ¿Qué esperar?

  Esperanza y cautela. La promesa de revisar las políticas de Trump hacia Cuba, dada...
Joe Biden presidente de los EEUU

 

Esperanza y cautela. La promesa de revisar las políticas de Trump hacia Cuba, dada esta semana por la administración del nuevo presidente de los Estados Unidos, Joe Biden parece haber generado cierto optimismo en la isla. Y ahora con más razón, ya que el anuncio llega menos de un mes después que la gestión de Donald Trump comunicara la reincorporación de la nación caribeña a la lista de Estados auspiciadores del terrorismo.

«Nuestra política sobre Cuba va a estar comandada por dos principios: el primero el apoyo a la democracia y los derechos humanos, que va a ser el eje. Lo segundo es que los estadounidenses de origen cubano son los mejores embajadores de la libertad en Cuba», dijo el jueves la vocera de Biden, Jen Psaki en una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Al ser preguntada específicamente sobre la posibilidad de que la nueva administración demócrata pudiera revisar las políticas de Trump y desmantelar algunas de las sanciones impuestas por su gestión, la funcionaria confirmó la vía.

«Estamos revisando las políticas del gobierno de Trump en varios temas de seguridad nacional para asegurarnos que nuestra visión se ajusta a eso. Vamos a marcar nuestro propio camino», indicó Psaki, aunque se negó a dar más detalles sobre el tema.

¿Qué hizo Trump?

Durante el gobierno de Trump, Cuba enfrentó un torrente de sanciones económicas que tuvieron incidencia en el sector del turismo, los transportes y las divisas.

Entre las medidas lanzadas por Trump estuvo la prohibición de que los cruceros estadounidenses pudieran parar en Cuba y las sanciones a empresas estatales y dirigentes cubanos. También se aplicó una limitación a las remesas y obstaculizaciones a su envío a la isla, así como sanciones a empresas extranjeras con negocios en el país.

Según La Habana, el endurecimiento de las sanciones impuestas bajo el gobierno demócrata generó pérdidas por más de 20.000 millones de dólares a la isla.

A pocos días de terminar su mandato, Trump puso la guinda en su gestión respecto a Cuba al incluirla de nuevo en la lista de Estados auspiciadores del terrorismo.

En ese momento, el secretario de Estado, Mike Pompeo justificó la medida alegando que «Con esta acción, una vez más haremos responsable al Gobierno de Cuba y enviaremos un mensaje claro: el régimen de los Castro debe poner fin a su apoyo al terrorismo internacional y a la subversión de la justicia estadounidense».

Larga historia de tensas relaciones

Fue en 1982 cuando Cuba ingresó en lista negra Estados auspiciadores del terrorismo, en la que la acompañan naciones como Siria, Irán y Corea del Norte. Allí se mantuvo durante varias y diversas administraciones, hasta que en mayo de 2015, el presidente Barak Obama, la sacó a tomar oxígeno.

La decisión supuso entonces un espaldarazo para la reactivación de las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, que se encontraban rotas desde 1961.

Esta intención, que efectivamente acercó a Obama y a Raúl Castro, cuyos gobiernos firmaron 22 pactos en diversas áreas. Pero el acercamiento finalmente se vio frustrado con la llegada de Donald Trump al poder.

La devolución de Cuba a la lista de Estados patrocinadores de terrorismo, fue entonces el derrumbamiento total de los esfuerzos de la administración de Obama para reconectar con un histórico enemigo de EE. UU. en la Guerra Fría.

¿Y ahora?

Aunque no está claro aún la prioridad que tendrá Cuba en la agenda de la nueva administración, lo cierto es que una cosa es revisar las políticas de Trump…  y otra desmontar el entramado de sanciones tejido por el gobierno de Donald Trump, cosa que posiblemente no resulte ni sencillo, ni rápido.

Sin embargo, algunas observaciones del académico y exembajador de Cuba ante la Unión Europea, Carlos Alzugaray, sobre las palabras de la portavoz Psaki, dan luces sobre lo que puede venir.

«Apenas nueve días después de la toma de posesión de Biden, se confirma que Cuba está en la agenda como parte de un proceso de revisión de las políticas de seguridad nacional», dijo en una entrevista concedida al diario El País, de España.

Además consideró que: “Es significativo apreciar que en la declaración de la portavoz han desaparecido las referencias retóricas peyorativas contra el Gobierno cubano como dictadura y régimen… muy comunes en la anterior administración”, dijo al medio español.

Finalmente, Alzugaray llamó la atención sobre el hecho que de que varias fichas del equipo que ha designado Biden para manejar su política exterior, tuvieron que ver con las negociaciones entre ambos países en los tiempos de la implementación de la política de Obama.