Con el TPS los beneficiarios reciben protección contra la deportación y permisos de trabajo temporales
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, otorgó el estatus de protección temporal a los venezolanos que se encuentran en territorio estadounidense, beneficiando a unas 320.000 personas que huyeron del régimen de Nicolás Maduro y buscaron refugio en EEUU.

La medida beneficia a los nacionales de este país que ingresaron a EEUU antes de este 8 de marzo y los cobijará por un periodo de 18 meses.

La ley que rige el TPS, aprobada por el Congreso de EEUU hace ya varias décadas, no establece un límite para su renovación una vez expirado ese periodo, dejando en manos de la administración de turno esa decisión. Históricamente, no obstante, los TPS suelen renovarse en al menos una ocasión.

La decisión fue anunciada por dos portavoces de la administración Biden a través de una llamada telefónica con periodistas de Washington en la que participaron funcionarios del departamento de Estado y de la Casa Blanca.

Todo el proceso tendrá un costo de unos US 545 dólares

Algunas preguntas fueron respondidas durante este contacto telefónico, que fueron recopiladas por el Corresponsal en Washington del diario El Tiempo:

– ¿Puedo acceder de manera automática?

– El estatus no es automático. Para poder acceder a los beneficios, los venezolanos tendrán que realizar una aplicación que cuesta US $50 dólares y que se usará para realizar una revisión de sus antecedentes criminales.

– Así mismo, están obligados a presentar una prueba biométrica para establecer su identidad por un valor de US $80 dólares y luego solicitar un permiso de trabajo cuyo costo será de US 415 dólares. En total todo el proceso tendrá una factura de US 545 dólares, según informaron estos funcionarios.

Más presión internacional para cerrarle el paso al dictador

– ¿Qué pasa con las sanciones de EEUU hacia Venezuela?

Durante la conferencia de prensa los funcionarios también se refirieron al futuro de las sanciones que actualmente pesan sobre Venezuela y que en su mayoría fueron elevadas por la anterior administración republicana.

De acuerdo con estos, no se tiene “afán alguno” en retirar las sanciones pero sí anunciaron que estas serán “revisadas” para determinar su efectividad.

“Lo que sí sabemos es que cuatro años de sanciones unilaterales contra Venezuela no provocaron un cambio de régimen o que se convocaran elecciones”, afirmó uno de los funcionarios.

Según el funcionario, las sanciones y cualquier decisión futura que se tome en torno a ellas serán coordinadas con otros miembros de la comunidad internacional. Parte de la revisión, sostuvo, tiene como fin evitar que estas afecten al pueblo venezolano como tal y tengan más impacto en debilitar el yugo de Maduro sobre el país.

Hablaron también de incrementar la campaña de presión internacional para cerrarle espacios al dictador, pero sin entrar en detalles sobre cómo se diferenciaría de lo que ya se ha implementado a lo largo de los últimos años.