Caso Pablo Hasél genera tercera noche de violencia de grupos izquierdistas en España

Caso Pablo Hasél genera tercera noche de violencia de grupos izquierdistas en España

Las manifestaciones a favor del rapero Pablo Hasél han terminado en actos vandálicos y delictivos que se están extendiendo por España
Barcelona: Tercera noche de detenciones por la encarcelación del delincuente Hasél

 

Por tercera noche consecutiva en la ciudad de Barcelona se registraron incidentes violentos por la detención del rapero Pablo Hasél, condenado a nueve meses de prisión por delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias contra la Corona y las instituciones del Estado español.

Los policías detuvieron al menos seis personas durante los disturbios de anoche, en los que se presentaron actos vandálicos.

Los manifestantes, alrededor de unos 300, quemaron contenedores, árboles, formaron barricadas y lanzaron piedras y botellas contra las autoridades. Las zonas de protesta quedaron sin alumbrado público.

También atacaron distintos establecimientos comerciales y, de manera aún más insólita, hasta la redacción del medio de comunicación “El Periódico», a pesar de que aseguran que sus manifestaciones son en defensa de la libertad de expresión.

Las protestas, al principio, se habían centrado en la plaza Tetuan y luego  se desplazaron hacia la Generalitat.

Horas antes la policía catalana habían retirado contenedores de la zona para evitar que, como noches anteriores, se utilicen para hacer barricadas.

Protestas también en Madrid y Valencia

El caos y la violencia también se extendieron a las ciudades de Madrid y Valencia, donde en zonas muy reducidas  los seguidores del rapero causaron destrozos  y dejaron lesionados,

Solo en el primer día de protestas en Madrid 35 policías resultaron heridos por objetos contundentes lanzados por los manifestantes.

La presidenta del ayuntamiento madrileño, Isabel Díaz Ayuso, mostró en la Asamblea Regional uno de los grandes adoquines «tirado a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado» y reclamó visiblemente enojada a los parlamentarios de la izquierda por respaldar a los violentos y callar ante el  vandalismo y acciones delictivas que están teniendo.

«Es una vergüenza que estén en las instituciones, que el presidente del Gobierno les haga un hueco. Podrán estar aquí (en la Asamblea) porque les han votado, eso es democracia, pero no en las instituciones, donde Sánchez les ha colocado», dijo Ayuso haciendo referencia a Pablo Iglesias y otros miembros del partido Podemos que han estado respaldando abiertamente a los manifestantes.

Violentos vinculados a Podemos

De acuerdo con investigaciones de los organismos policiales, el Movimiento Antirrepresivo de Madrid (MAR) sería uno de los organizadores de los encuentros que han terminado en violencia.

Este grupo ha estado vinculado al partido Podemos, organización política que justamente ha pedido ante la justicia española indultar al rapero por conculcársele la libertad de expresión.

La solicitud fue hecha por el presidente del grupo parlamentario de la tolda morada, Jaume Asens, quien argumentó que  debe ser indultado al haber un «consenso social y político» para ello.

También el portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, Pablo Echenique, respaldó los actos de protesta, lo cual ha sido duramente criticado por los partidos de la oposición.

La posición de Echenique ha provocado el rechazo en todos los sectores: desde la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, pasando por el PP, Ciudadanos, y hasta el portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros. 

Un rapero contestatario

Hasél, de 32 años, es un rapero polémico que pasaba desapercibido antes de meterse en problemas judiciales por sus letras  y mensajes atacando a la monarquía y a la policía, los cuales le han valido que le condenen por enaltecimiento del terrorismo e injurias contra la Corona y las instituciones del Estado español.

Fue condenado a nueve meses de prisión, seis años de inhabilitación para ejercer cargo público y al pago de casi 30.000 euros de multas.

La fiscalía española argumentó su acusación con 64 tuits del rapero, en los que señaló al rey emérito, Juan Carlos I, y a la familia real de “parásitos”, “mafiosos” y “banda criminal”.

Para la Fiscalía, esas expresiones eran “impertinentes e innecesarias” para expresar sus ideas  y “lesionan la dignidad del rey emérito, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”.

Pero Hasél no solo ha ido contra el monarca, también contra quienes le apoyan. Sus críticas han sido hasta contra el líder podemista Pablo Iglesias.

Su verbo fácil e incendiario no se detiene ni aún sabiendo las consecuencias que podría correr.