Avión presidencial aterriza en La Habana

El avión presidencial A319-133 de la dictadura venezolana aterrizó en La Habana este jueves en la noche, luego de registrarse las históricas protestas contra el comunismo cubano.

Justo en el momento en que se vive una ola de protestas en la isla, principalmente por la escasez de alimentos y medicinas, arribó el avión presidencial desde Venezuela, pero aún se desconoce quienes de la cúpula chavistas viajaron a Cuba y el objetivo que llevaban.

En febrero del 2020 la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una licencia en la que sancionó a Conviasa y toda su flota de aviones, incluida la aerovane donde viaja el dictador de Venezuela Nicolás Maduro.

El régimen venezolano apoyó al dictador de Cuba

El comunismo cubano activó un plan de represión contra los miles de manifestantes que pidieron la libertad de su país, ya que la crisis económica y sanitaria desencadena una vida precaria en la isla.

Para que no se conociera lo que pasaba en las protestas, la tiranía cortó el Internet, reforzó el control policial y acusó a Estados Unidos de financiar las protestas como en muchas oportunidades también lo ha realizado Maduro contra el pueblo venezolano.

Del mismo modo, Maduro demostró el respaldo político hacía el dictador Miguel Díaz Canel, quien viene arrastrando las líneas de dictadura castrista.

“Desde aquí, desde esta mesa de diálogo y este palacio presidencial, le ratifico, todo el apoyo de la República Bolivariana de Venezuela al gobierno revolucionario de Cuba”, dijo el líder chavista.

Desde el comienzo del régimen chavista, Cuba y Venezuela sostienen una relación cercana, tanto que el país suramericano llegó hasta a regalarle petróleo a Cuba como “gesto de amistad”.

De Venezuela salieron recursos y apoyo para financiar múltiples proyectos en la isla, lo cual permitió una mejoría en las condiciones de vida en general. La escasez de alimentos dejó de ser tan dramática con esas inyecciones de recursos y miles de cubanos fueron enviados a misiones especiales a Venezuela, país que se encargaba de pagar por sus servicios. Esos cubanos y sus familias tuvieron ingresos que de otra forma no habrían conseguido.

Una situación paradójica, porque mientras mejoraba la vida para los cubanos, para los venezolanos cada día el hambre aumentaba, los alimentos desaparecían, las empresas cerraban y la gente se quedaba desempleada.

Chávez aseguraba que Castro era su padre ideológico y le adoraba tanto que al enfermarse prefirió que su tratamiento fuese realizado por médicos cubanos en lugar de recibir la atención en otra parte y con los mejores especialistas del mundo. Para su agonía también prefirió quedarse en la isla, donde finalmente tuvo sus últimos momentos con conciencia.

Esa cercanía con Cuba y sus ideales comunistas también son compartidos por Nicolás Maduro, quien mantiene la misma línea de “solidaridad” con el régimen tiránico que tiene secuestrado el poder en Cuba desde hace 62 años.