Luis Barragán

Diputado a la Asamblea Nacional 2011-2016 y 2016-2021, miembro de la Comisión de Defensa. En el pasado también ha sido miembro de las comisiones de Cultura, Política Exterior, Administración y Servicios; abogado, miembro de la dirección nacional de Vente Venezuela y coordinador estadal de Vente Miranda.

Fuerzas armadas comunales

En las postrimerías del ya insostenible Estado Cuartel, asociado al Estado Nacional, el elemento armado está realizando la versión comunal del socialismo de inocultables aspiraciones continentales y claros intereses anti-occidentales. Incluso, se ha dado una tal ley constitucional, sancionada por un espurio artefacto constituyente, a espaldas de toda deliberación, apostando por un modelo también inconsulto y, en buena medida, incierto. Abandona toda defensa de nuestra integridad territorial, a juzgar por lo ocurrido con el Esequibo y, puertas adentro, las bandas criminales comunes y las foráneas de talante político que ejercen un señorío sin complejos. Aparente y sólo aparentemente, ha combatido a las FARC, en el estado Apure, aunque ya se tienen noticias de un bombardeo a los guerrilleros disidentes que parecen estropear el negocio de los terroristas provenientes del vecino país. La propaganda oficialista suele abundar en torno al patriotismo de una entidad caracterizadamente represiva, integrada a los estados mayores ideados para tratar infructuosamente de la electricidad, el gas, los alimentos, o el petróleo, perfilando al soldado anómico. Todo venezolano es milicianilizable, como fuerza de trabajo para la defensa de un régimen antes que del país, como lo contemplan en las leyes del llamado poder popular o la misma Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras. El territorio, como elemento existencial del Estado, pierde importancia como ocurre con el exilio masivo y forzado de millones de coterráneos, frente a las camarillas del poder establecido prestas a confederarse más allá de las fronteras, luego de comunalizar el soporte de sus