Carlos Sánchez Berzaín

Abogado experto en Derecho Constitucional, Master en Ciencia Política y Master en Sociología, Politólogo. Miembro fundador del Ateneo Jurídico Boliviano. Catedrático de Derecho Constitucional y de Derecho Internacional Público. Ha patrocinado en Bolivia causas históricas en materia de defensa de las libertades fundamentales y del control de constitucionalidad. Director del Interamerican Institute for Democracy.

Crímenes de lesa humanidad y terrorismo de Estado de dictadura de Cuba no pueden ser impunes

Los jefes y operadores de la dictadura de Cuba están cometiendo -in fraganti- crímenes de lesa humanidad y terrorismo de Estado contra la población civil indefensa. Se trata de hechos delictivos anunciados, confesados y reivindicados por los autores y probados y documentados por la ciudadanía y la prensa internacional. La seguridad de la dictadura castrista y de sus sicarios institucionalizados es la impunidad, frente a la que las democracias y el sistema internacional tienen la obligación de individualizar a los autores para que los crímenes de lesa humanidad y de terrorismo de estado se sancionen. Crímenes de lesa humanidad son todos los “delitos especialmente atroces y de carácter inhumano, que forman parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, cometidos para aplicar políticas de un Estado o una organización”. Entre estos crímenes están la persecución, la desaparición forzada de personas por detención o secuestro, el encarcelamiento, la violación, la tortura, la deportación, el esclavismo, el terrorismo, el asesinato y cualquier otro acto inhumano contra la población civil. Terrorismo de Estado consiste en “la utilización de métodos ilegítimos por parte del un gobierno, los cuales están orientados a producir miedo o terror en la población civil para alcanzar sus objetivos o fomentar comportamientos que no se producirían por si mismos”. Se consideran como terrorismo de Estado el “uso de la coacción o persecución ilegitima, el secuestro, desapariciones forzosas, la tortura, el asesinato o ejecución extrajudicial, la “instrucción o inducción a la tropa propia para que actúe de tal manera que

Las democracias del mundo le deben acciones concretas al pueblo de Cuba

Las movilizaciones pacíficas iniciadas el 11 de Julio de 2021 pidiendo libertad, han mostrado la extraordinaria valentía y decisión de los cubanos, han puesto en evidencia los crímenes de lesa humanidad de la dictadura, pero también han mostrado la apatía, miedo y debilidad de los líderes democráticos y del sistema internacional que no funciona. El mundo ha observado en tiempo real lucha por la libertad de un pueblo oprimido por mas de 62 años, la respuesta criminal del régimen y la inoperancia, ambigüedad y cobardía de los líderes de la libertad. Las democracias del mundo le deben acciones concretas al pueblo cubano para que logre su libertad. El pueblo cubano en las calles pidiendo libertad ha dejado aterrorizada a la dictadura y su grupo de usurpadores del poder que han convertido Cuba en una cárcel, en el centro de violación extrema e institucionalizada de derechos humanos y en el foco de exportación de violencia y delincuencia organizada que afecta a las Américas y al mundo. El grito del pueblo cubano es “ABAJO LA DICTADURA’, “LIBERTAD” y “PATRIA Y VIDA”. Estalló el 11 de julio, sigue y seguirá retumbando hasta que termine la dictadura y los cubanos retomen el control de sus vidas y de su futuro. Es un proceso irreversible, sin retorno, en el que el fracaso no es una opción porque es la juventud cubana la que lidera, son los artistas, los líderes intelectuales y culturales, son millones, que fueron adoctrinados para defender el sistema castrista y que demuestran que

Países con perseguidos, presos y exiliados políticos son dictaduras

El mayor esfuerzo de simulación de los regímenes del socialismo del siglo XXI en las Américas es presentarse como revoluciones o movimientos para la liberación de los pueblos, evitando a toda costa ser identificados como “dictadura”. Con múltiples narrativas buscan presentar y mantener el “socialismo del siglo XXI o castrochavismo” en la esfera de la “política” cuando su actividad de delincuencia organizada trasnacional corresponde al ámbito “criminal”. Una de las evidencias que termina con toda simulación es la existencia de perseguidos, presos y exiliados políticos que son prueba definitiva de dictadura. Preso es una persona privada de su libertad y un prisionero es “una persona que esta presa generalmente por causas que no son delito”. El preso político se define como “la persona encarcelada o detenida de otro modo sin haber cometido delito tipificado sino que porque sus ideas suponen un desafío o amenaza para el sistema establecido”. Se trata de “alguien sometido a prisión por la expresión de sus ideas políticas. Preso de conciencia es el detenido que “no ha utilizado ni propugnado la violencia”. Exiliar es “obligar a alguien a dejar un territorio forzándolo a vivir fuera de su Patria”. El exilio “es el hecho de encontrarse lejos del lugar natural por expatriación de un individuo mientras que alguna circunstancia, generalmente por motivos políticos, le impide regresar por amenazas de cárcel o muerte”. En “Exilio Político y Democracia”, Luis Roniger define el exilio como “un mecanismo de exclusión institucional destinado a revocar el pleno uso de los derechos de ciudadanía y, mas aún, prevenir la

Jurado Nacional de elecciones de Perú deniega justicia y acepta fraude

Para constatar que en Perú se encubren delitos cometidos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y que no se trata de elecciones libres ni justas, basta leer las resoluciones dictadas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que niegan la nulidad de votaciones de mesas de sufragio en las que se ha denunciado y probado la “falsificación de firmas”. Argumentando que no tienen competencia sobre la falsificación de firmas y ordenando la remisión del asunto a un proceso penal, las máximas autoridades electorales deniegan justicia y aceptan el fraude para el cómputo final. Desde el 6 de Junio pasado en el que se realizó la votación de segunda para elegir al Presidente de Perú entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori, la información fue la inicial ventaja de Fujimori sobre Castillo y luego un cómputo final sujeto a impugnaciones y denuncias que otorga 8.836.293 votos a Castillo y 8.792.117 votos a Fujimori. Una diferencia de 44.176 votos con relación a los 18.713.454 votantes de la segunda vuelta. El 10 de Junio, Infobae informó que el equipo de Keiko Fujimori impugnaba 200.500 votos buscando la “anulación de 802 actas por motivos como la presunta falsificación de firmas, sumas erradas o datos faltantes”, registrando fotografías de la documentación. Mientras sigue el trámite legal no hay candidato ganador ni se ha proclamado al Presidente Electo de Perú. Las confrontaciones crecen y se ha hecho evidente la intromisión transnacional del socialismo el siglo XXI o castrochavismo por medio de la acción abierta del Foro de Sao Paolo,

Que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión

La Declaración Universal de Derechos Humanos considera “esencial que los Derechos Humanos sean protegidos por un régimen de Derecho a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”. La dictadura de Nicaragua repite hoy crímenes que comete en Cuba, Venezuela y Bolivia donde los opresores detentan el poder con impunidad. ¿Los pueblos de las Américas en situación de indefensión están siendo forzados al supremo recurso de la rebelión? El “respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales” es el primer elemento esencial de la democracia instituido en la Carta Democrática Interamericana, ley de aplicación preferente en los países de las Américas. El “acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho” junto con la “separación e independencia de los poderes públicos” y “el régimen plural de partidos y organizaciones políticas” hacen posible las “elecciones periódicas libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía popular”. El “estado de derecho” es el sometimiento y cumplimiento de la ley, el principio por el que “todas las personas, instituciones y entidades públicas y privadas, incluido el Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente, se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, leyes que deben ser compatibles con las normas y principios internacionales de derechos humanos”. Garantiza la “primacía e igualdad ante la ley, la separación de poderes, la participación social en la toma de decisiones, la legalidad, no arbitrariedad, transparencia

Solamente la auditoría de las elecciones en Perú legitima al ganador y salva la democracia

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, con las estrechas y confusas diferencias entre los candidatos Pedro Castillo y Keiko Fujimori, el intervencionismo de gobiernos extranjeros, la prueba de irregularidades y fraude electoral e indicadores de falta de imparcialidad de las autoridades, han puesto al país en grave crisis. Las elecciones deben ser “libres, justas y limpias” y cuando estas características están cuestionadas, solamente la “auditoría al computo oficial de las elecciones, con verificación de actas, estadísticas, proceso y cadena de custodia”, legitimará al ganador y salvará la democracia. Perú debe pedir a la Organización de Estados Americanos (OEA) urgente auditoria electoral. Las elecciones en el Perú como en todos los países de las Américas, están regidas por una disposición que integra el ordenamiento jurídico de cada estado que es la Carta Democrática Interamericana. Por eso, la norma fundamental en democracia es que las elecciones sean “periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo”. Elecciones son elemento fundamental de la democracia, pero solo las elecciones, o las elecciones en si mismas no son democracia. Las elecciones “periódicas, libres y justas” deben concurrir, estas acompañadas e integradas con el “respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales, el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho, el régimen plural de partidos y organizaciones políticas y la separación e independencia de los poderes públicos”. Elecciones sin democracia son dictaduras y se han convertido en el método del socialismo del siglo