Quema de hotel en Cali fue una acción coordinada de grupos violentos contra la policía

En el Hotel La Luna se alojaba un grupo de los 700 policías que fueron enviados desde varias zonas del país para reforzar la seguridad en la ciudad de Cali
La quema del Hotel Luna parece confirmar la presencia de grupos organizados en las protestas
El ataque que el pasado 3 de mayo mantuvo en jaque durante unas seis horas al Hotel La Luna, en Cali, dejó al descubierto un proceso de planificación, organización y ejecución de grupos violentos en contra de la policía, así lo precisó el subdirector de la Policía, el general Hoover Penilla.
Para la Policía estos hechos reafirman “el ataque sistemático contra los integrantes de la institución”. Una acción planificada a la que se une el ataque con piedras, palos y bombas incendiarias a la estación de Policía en Siloé, de donde se fugaron 38 personas sindicadas de diferentes delitos.

En el Hotel La Luna se alojaba un grupo de los 700 policías que fueron enviados desde varias zonas del país para reforzar la seguridad en la ciudad de Cali por los actos vandálicos que se vienen suscitando desde el 28 de abril.

Planificación develada

Según detectó la inteligencia colombiana, desde temprano se activaron las redes sociales a través de estructuras organizadas para generar el caos. Desde estas empezaron a difundir información falsa sobre la presencia de los uniformados en el sector, “se están preparando para atacarnos”, difundieron a través de mensajes de WhatsApp.

En los mensajes hacían un llamado para concentrarse en un punto, los alrededores del hotel (autopista Sur con 13), y presionar a los policías para que salieran del lugar.

“Pero la situación fue tomando otra dimensión, porque cuando empezaron a reunirse, en su mayoría hombres, muy jóvenes, la situación se fue tornando hostil”, dijo un oficial de la Policía.

Inicialmente los grupos violentos atacaron a los policías que estaban afuera, con piedras y otros elementos contundentes y luego la arremetida fue contra las instalaciones del hotel, lo que obligó a la presencia del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), que prestó protección a los policías mientras estos sacaban sus pertenencias.

El objetivo de la Policía fue evitar una confrontación y por ello se retiraron del lugar, pero ya sin presencia de la policía los violentos arremetieron en contra de las instalaciones del Hotel La Luna, vandalizándolo e incendiando parte de sus instalaciones.

Lo ocurrido en el Hotel La Luna parece consolidar la tesis de la injerencia de grupos violentos organizados que potencian las protestas.