Ataque guerrillero en Arauquita deja un soldado muerto y mayor tensión zona cercana al conflicto de Apure

Hombres que aparentemente forman parte del ELN, arremetieron con ráfagas de fusil contra los soldados destacados en el lugar para la protección de sus habitantes y de los venezolanos desplazados
Un soldado muerto por ataque del ELN en Arauquita

Un ataque guerrillero perpetrado la madrugada de este sábado en la población colombiana de Arauquita dejó un soldado muerto, cuatro heridos y el aumento del clima de tensión en esta zona fronteriza con Venezuela, donde hoy se refugian más de 5.000 venezolanos desplazados por el conflicto que desde marzo se libra en Apure entre una facción de las FARC y las fuerzas del chavismo.

Varios hombres, que presuntamente formarían parte del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), arremetieron con ráfagas de fusil contra los soldados colombianos destacados en la zona para la protección de los habitantes del pequeño pueblo y de los venezolanos que han llegado huyendo de la violencia que se vive solo al pasar a la otra ribera del Arauca, río que divide a Colombia y Venezuela.

En el ataque, ejecutado en el sector conocido como Brisas de Caranal, asesinaron al Sargento Viceprimero Robinson Rodríguez Murillo y causaron heridas a otros cuatro militares colombianos, según datos de la Octava División del Ejército de Colombia.

El ELN asesina a sargento del Ejército en ataque en Arauquita
El ELN asesina a sargento del Ejército en ataque en Arauquita (Foto: Cortesía)

Los uniformados heridos fueron identificados como los soldados profesionales Mauricio Piamba Piamba, Fernando Otero Jiménez, Yeison Osorio Hoyos y Jhonny Palacios Ríos, quienes fueron trasladados al hospital de la población de Saravena, donde tres ya se encuentran en proceso de recuperación y uno se mantiene en estado crítico.

“Tropas que adelantaban operaciones militares para proteger a la población civil en el municipio de Arauquita, departamento de Arauca, fueron víctimas de una cobarde acción terrorista al parecer por integrantes del grupo armado organizado ELN”, afirmó el Ejército en un comunicado este sábado.

Este es el primer ataque guerrillero que se registra en Arauquita desde que comenzaron los combates en las vecinas zonas venezolanas de El Ripial y La Victoria, donde han fallecido al menos 10 personas, han resultado heridas una docena, cerca de 6.000 personas han tenido que desplazarse justamente al poblado colombiano y han sido destruidas las casas y los cultivos en medio de los bombadeos.

Una zona en medio de la tensión

El conflicto de Apure mantiene en tensión toda esa zona fronteriza binacional, donde los pobladores temen que las guerrillas puedan ampliar sus acciones y desplazar el conflicto al territorio colombiano, sumergiendo el área en una crisis mayor y dejándola como territorio de guerra.

Ese eventual escenario llevaría a que gran parte de la población de Arauquita, junto a los venezolanos que se refugian allí de la violencia que hay en Apure, deba desplazarse a otras tierras menos inseguras.

Para este fin de semana se prevé la realización de un consejo de seguridad en la zona para evaluar un aumento en el despliegue de la fuerza pública colombiana, la cual ya ha sido incrementada considerablemente en las últimas cuatro semanas.

Venezuela y Colombia se muestran los dientes

En la zona de la frontera la situación es cada vez más guerrerista, tanto que los ejércitos de Colombia y Venezuela han hecho varias demostraciones del poder de fuego de ambos lados, pues, aunque el conflicto fronterizo por ahora está limitado a Apure, cualquiera podría ser el desenlace en un escenario donde los actores en pugna actual se pueden aliar para enfrentar a su enemigo en común: la fuerza pública colombiana.

Los grupos guerrilleros en la zona, uno de ellos en alianza con el chavismo, buscan mantener el control por el dominio en el territorio, necesario para el desarrollo de varios de los negocios en los que están involucrados los irregulares con los carteles del narcotráfico internacional.

En las últimas semanas se han desarrollado reuniones entre los grupos involucrados en el conflicto de Apure y el chavismo presuntamente para tratar de negociar el cese de los ataques y repartir zonas; sin embargo, esos diálogos aún no habrían conseguido el objetivo.

En Venezuela los militares de rango medio y bajo están desertando y negándose a ser trasladados a la frontera a luchar contra los grupos guerrilleros, debido a que, de acuerdo a lo que alegan los oficiales, “ese no es un problema real, es un negocio entre ellos y nos quieren poner de carne de cañón para que los de la Marquetalia dominen a los demás”.

Entre los militares que se le resisten al alto mando del chavismo, los grupos narcoguerrilleros que desconfían unos de otros y temen que la propuesta del acuerdo pueda ser una trampa para aniquilarlos, los miles de desplazados que necesitan ayuda y están temerosos de que el conflicto los alcance, y terceros países observando el desarrollo de los acontecimientos para entrar en acción, pasan los días y es cada vez menos claro cuál puede ser el giro de esta historia bélica y su desenlace.