Las amenazas a la propiedad privada de Pablo Iglesias
Iglesias pretendería que los grandes tenedores cedan 30% de sus viviendas a alquiler social

Controlar el precio de los alquileres, expropiar las viviendas de uso temporal y limitar los desahucios más allá del Estado de alarma, son las amenazas que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, quiere incluir en la Ley de Vivienda e imponer en Madrid.

Estas propuestas de Iglesias han generado alarma entre los españoles, quienes temen que de ganar el dirigente de la formación morada en las próximas elecciones, cambie por completo el rumbo de la política en la capital española.

El líder de Podemos ha recibido varias críticas de expertos, quienes advirtieron a medios locales que las tres medidas amenazan la propiedad privada en España, ponen en jaque la seguridad jurídica, la inversión, la confianza y la recuperación económica.

Con respecto al control de alquileres que desea implementar el candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid, el Instituto de Estudios Económicos señala que su propuesta dista de ser constitucional.

«Es ineficiente, contraproducente y dificultaría a una vivienda en alquiler, en especial a los colectivos de rentas más bajas», dijo la institución a la prensa local.

Además, los expertos del Instituto consideran que el decreto antidesahucios, que el Gobierno socialista aprobó a finales de 2020 y que el candidato de la formación morada desea extender, «legitimaría socialmente y jurídicamente las ocupaciones de vivienda, generaría un efecto llamada y aumentaría los impagos».

Además, las expropiaciones de vivienda amenazan la propiedad privada, denuncian los expertos. «Es ineficaz y distorsiona el mercado de vivienda en España», exhortaron.

Las medidas propuestas por Iglesias recuerdan en parte a las tomadas por Hugo Chávez en Venezuela y que fueron el principio de la destrucción de la economía del país que había sido el más próspero de América Latina, y al que hoy el socialismo mantiene hundido en la miseria y a sus ciudadanos padeciendo una crisis humanitaria compleja.

Chávez comenzó justamente promoviendo la idea de que los grandes propietarios de viviendas debían ceder una parte de ellas para ser entregadas en alquiler con interés social, luego expropió y confiscó edificios enteros, casas, pequeños negocios, fincas, haciendas productivas y las grandes empresas del país.

No había nada en Venezuela que no pudiese entrar en su política de expropiación; toda propiedad pasó a estar amenazada. Acto seguido, los inversionistas se marcharon del país. Llegó la escasez, el desempleo atroz, el hambre y la miseria que han llevado a más de 5 millones de venezolanos a huir desesperados para tratar de sobrevivir.

La tierra que un día fue de gracia y en la que millones tenían posibilidad de prosperar y aspirar a movilidad social ascendente, se transformó en un infierno con las expropiaciones.

Ahora en Venezuela hay miles que tienen que hurgar en la basura para encontrar algo que comer, centenares de niños mueren por desnutrición, la gente trabaja todo un mes por menos de 3 dólares, los servicios públicos básicos están destruidos y las mascotas -ahora abandonadas- pasean exhibiendo sus huesos y pellejos por las calles peleando con humanos por encontrar en cualquier esquina un trozo de algo comestible para sobrevivir un día más.

Esa política de expropiación que Iglesias propone para España es justamente la que selló la desgracia y destrucción de la tierra que un día recibió a miles de españoles que huían de la guerra y el hambre y les permitió prosperar, crecer y formar familias que se superaron y hoy tienen un mejor nivel de vida.

Iglesias aspira gobernar en Madrid

Iglesias, quien es acusado de corrupción y prácticas irregulares durante su gestión como vicepresidente segundo del Gobierno de Pedro Sánchez, anunció el pasado 17 de marzo que dejará su cargo para ir como candidato de su partido a las elecciones madrileñas.

Con ello, el socialista pretende arrebatar el poder a la actual presidente, Isabel Díaz Ayuso, quien se perfila como la favorita y anticipa una victoria, según las recientes encuestas.