Álex Saab se queja de férrea vigilancia en arresto domiciliario

Álex Saab se queja de férrea vigilancia en su arresto domiciliario

  El empresario colombiano Álex Saab, señalado de ser testaferro  del dictador Nicolás Maduro y...
Alex Saab con casa por cárcel

 

El empresario colombiano Álex Saab, señalado de ser testaferro  del dictador Nicolás Maduro y quien desde mediados de 2020 espera en Cabo Verde una eventual extradición a EEUU, estaría detenido en condiciones «considerablemente peores que las que se concedían en el pasado a narcotraficantes condenados» en el Archipiélago, según denunciaron sus abogados.

A pesar de que Saab tiene prisión domiciliaria desde hace dos semanas, la defensa del empresario, al que ahora denominan «embajador», ha sorprendido con un rosario de quejas por las presuntas terribles condiciones en las que le mantienen.

«Las condiciones son más restringidas que las que Cabo Verde ha puesto históricamente a disposición de los delincuentes condenados», señala un comunicado de la defensa, refiriéndose al beneficio que venían reclamando desde diciembre.

Las quejas más importantes son justamente por el nivel de custodia que tiene Saab, a quien le otorgaron el beneficio de casa por cárcel en un lugar secreto en la isla de Sal para garantizar su seguridad.

«El Embajador está rodeado de soldados y policías que viven al lado y le vigilan las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Estos soldados llevan ametralladoras incluso cuando entregan sus comidas», detallan.

Los abogados insiste en “que las condiciones de su arresto  domiciliario son completamente irregulares” y que estas presuntamente afectarían su salud  y “su derecho a la defensa”.

De acuerdo con un trabajo de la Unidad Investigativa del diario colombiano El Tiempo, fuentes cercanas al empresario señalaron que este supuestamente esperaba que con la medida de casa por cárcel le trasladaran a la suite presidencial de lujoso Hotel Marriot de Cabo Verde. Sin embargo, terminó en una fortaleza en la que no le quitan el ojo.

Saab, procesado por una megaoperación de lavado de activos vinculada al régimen de Maduro, además tendría prohibido el acceso a Internet.

«No puede escribir a su familia sin que la correspondencia sea leída por la policía”, señalan.

Hasta las conversaciones con sus abogados cuando se mueven de la parte interna de la casa al patio, serían vigiladas «con drones que sobrevuelen el lugar».

Anteriormente el procesado podía llamar a su familia todos los días, ahora tiene menos opciones.

Su defensa señala que el único teléfono que puede utilizar es uno que pertenece a la policía y un miembro de la policía debe estar presente las dos horas de uso permitido del celular.

En cuanto a su salud dijeron «sigue sin respuesta» las solicitudes realizadas para que sea examinado por médicos especialistas de su elección.